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ADIÓS A SANTIAGO NEMIROVSKY

PATRIMONIOS CULTURALES  //  CINE  //  Publicado el 09 de diciembre de 2018  //  18.30 horas, en Bogotá D.C.

 

 ADIÓS A SANTIAGO NEMIROVSKY

 

Se fue nuestro columnista estrella en la sección de Cine y ha dejado una huella imborrable en las casi dos décadas de vigencia de la Agencia ARES. No había llegado hace mucho tiempo a una sección que inició el chileno Maglio Garay, allá por el 2003. Santiago pasó como una ráfaga en los dos años largos en las que engalanó la columna con sus comentarios en los que desgranó los blancos y negros en la pantalla grande con su amplio conocimiento sobre el tema, porque eso era lo suyo: las artes escénicas, y eso incluye al cine. Hacía otras cosas en esa Colombia a la cual llegó hace unas tres décadas desde su Buenos Aires querido, con la  identidad de aquella gran ciudad que lo marcó y a la que jamás renunció, sin aspavientos. Hizo de la personalidad del porteño un elemento de humor que sus muchos amigos colombianos le aceptaban con agrado, ante su permanente despliegue de temperamento alegre y desprevenido, siempre  positivo. Incluso en las circunstancias negativa que a veces impone el curso de la vida.

 

En Bogotá vivió y palpó la rápida evolución que tuvo  la ciudad desde la gran aldea que encontró a una urbe internacional, como lo es ahora. Lamentaba  a veces con un dejo de amargura la decadencia marcada de su país de origen por la vía de los múltiples problemas, sin solución a la vista. Él aportó a su manera a ese cambio que tuvo Bogotá al abrir en el típico barrio de Chapinero su primer emprendimiento, un café cinema que tuvo gran suceso y por ello no pasó inadvertido. Se trata del recordado “Magitinto”, que vio la luz allá por finales de la década de los 80 y con cuyo nombre hizo varios experimentos. El proyecto tuvo vigencia inicial durante más de un lustro y Santiago Nemirovsky mantuvo la escondida esperanza de reiniciar aquella buena utopía de arranque que hubiese podido ahora tener un mejor desarrollo, visto el nivel de oferta cultural que tiene en este tiempo la capital colombiana. No le alcanzó la vida para cristalizar ese propósito renovado al que jamás renunció.

Nunca mostró intención de regresar a su Buenos Aires del alma, aunque iba con  frecuencia a visitar a su amplia familia y viejas amistades. Pero regresaba de manera invariable a la capital andina porque nunca se sintió desarraigado en el país donde asentó residencia y se consideraba muy ligado con el espacio social que lo abrigó en el segundo tramo de su vida y fue siempre amable con sus iniciativas, que fueron muchas. Lo básico suyo fue la magia, eso lo hizo reconocer en los diferentes ambientes que frecuentó. Un oficio artístico que a veces en las artes escénicas se considera menor, pero que recoge las tradiciones más fuertes de quienes se dedican a la escena, desde el fondo de la historia y de los saberes tradicionales, porque la magia es previa a la ciencia aunque aquella haya quedado relegada en la escena por la Modernidad y sus mayores fortalezas.

Pero desde allí Santiago desplegaba sus restantes destrezas, entre ellas su conocimiento sobre el cine, que desgranó en sus columnas, primero en el diario El Nuevo Siglo y después en la sección especializada de nuestra Agencia. Amaba el arte proyectado sobre la pantalla. Tanto que cualquiera que fuese el tema de conversación alrededor de una mesa de café, terminaba de manera irreversible en lo que pasaba en esa industria cultural a la que prestaba toda la atención que le dejaba el ocuparse de sus problemas cotidianos, los de todos, los de la lucha por el diario vivir que también a él lo afectaban sobre todo en los últimos lapsos de su vida cortada temprano, cuando aún tenía mucho para brindar a quienes lo rodeaban. Nemirovsky quedó malogrado por el asedio de una cruel enfermedad que lo impactó  sin remedio, pero que no le hizo perder la esperanza de seguir adelante, pues siempre en ese tramo final, breve y trágico, mostró el ánimo de quienes sienten que pueden desafiar a la fatalidad.

Santiago Nemirovsky (Q.e.p.d.)

 

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Tanto fue su ánimo y vitalidad extrovertida que llegó a convencer de esa posibilidad victoriosa a todos sus cercanos, hasta sus últimos días. Parecía un personaje de alguna película en la que el drama y su contracara se complementan. Por eso nuestra agencia de prensa se quedó esperando su prometida última nota, puesto que nadie dudaba de que saldría avante en su encrucijada y que su compromiso atravesado por el optimismo se cumpliría. Nada parecía doblegarlo. Ni siquiera la actitud esquiva de aquellos pocos que soslayaron el  apoyarlo cuando más lo necesitaba. Viejo amigo y copartidario del ex presidente Raúl Alfonsín, nunca tuvo una palabra de rechazo o pugnacidad para quienes no pensaban como él en lo político que tuviese que ver con la Argentina. Esa misma actitud del principal presidente que tuvo la democracia renovada de ese país, en el último tramo del siglo pasado, y cuyo pensamiento pacifista compartía Santiago Nemirovsky, lo llevó a acompañar con vehemencia y en opinión  al proceso de paz que se cerró en Colombia

Como nada de lo escénico le fue ajeno, Nemirovsky tuvo ocasión de pisar las tablas en el papel de actor y alcanzó a  participar en alguna obra dentro del Festival Iberoamericano de Teatro que inauguró y arraigó su compatriota Fanny Mikey, quien al igual que él también compartía el ancestral vínculo con la comunidad judía. El manejo de la escena le dio alguna vez la ocasión de interpretar, precisamente, a un mago y le permitió recorrer otros países como parte de las inevitables giras del grupo en el cual participó como intérprete. Hasta los últimos días de su inevitable hospitalización final siguió armando sus proyectos y tejiendo los sueños que lo habían acompañado desde el inicio de su paso por Colombia, enamorado de la vida y palpitando con todo aquello que lo hacía feliz, sin pretensiones de que estuviesen más allá de sus posibilidades reales. Fue realista y pragmático en todo, incluso en eso de vivir de manera plena hasta el último minuto (aresprensa).

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Néstor Díaz Videla // director ARES 

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VÍNCULO: LA MOSTRA, 75 AÑOS TAN CAMPANTE
Actualizado: domingo 09 diciembre 2018 18:07
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