logo_aresprensa_notas
AQUELLA CRISIS POR LOS MISILES EN CUBA

Publicado el 31 de octubre de 2012 // 01.45 horas, en Bogotá D.C.

AQUELLA CRISIS POR LOS MISILES EN CUBA 

Cuba en aquel 1962 aún estaba estrenando su revolución y nada reducía una cierta alienación alegre y desprevenida sobre ese curioso proceso de los barbudos que habían bajado de la Sierra Maestra y se habían tomado, primero el Oriente del país isleño, y después La Habana. Mucho combate hubo en ese sector distante de la capital y a la ciudad habían ingresado en la mañana del primer día de 1959, por una implosión de la corrupta administración de Fulgencio Batista más que por la derrota militar que se avecinaba inexorable. En efecto, aquellos hombres tan pilosos por la cara como desgarbados en uniformes de ocasión partieron hacia los centenarios edificios capitalinos impulsados más por la corazonada romántica que por el fino trazado de los planes militares. Fue un arranque de Ernesto Guevara, siempre en competencia de audacia con Camilo Cienfuegos, quien había señalado el camino “hacia La Habana”, donde entraron sin resistencia en el momento que despuntaba al sol del nuevo año y cuando los desprevenidos ciclistas y transeúntes habaneros de los extramuros, observaban sorprendidos e incrédulos el ingreso de esos combatientes a los que conocían por referencias, adentrándose por la calles orilleras de la ciudad.  

Después, los acontecimientos se precipitaron también de manera inesperada: los fusilamientos en serie promovidos en especial por ese argentino que no todos querían dentro de las filas de la misma revolución, la radicalización del proceso, las amenazas de los Estados Unidos y de los restantes países del continente -en seguimiento de los criterios del más poderoso- la invasión de Bahía Cochinos, el enfilamiento en el campo soviético,la expulsión cubana del sistema interamericano y la crisis de los misiles.  

Es ese un recuento breve, si se quiere, para una coyuntura que pudo haber llevado a una guerra incontrolable y orbital. Un enfrentamiento nada frío cuando aún repercutían los efectos de la conflagración orbital que había concluido apenas 17 años antes. Un cierre de cuentas que no había impedido lo que ocurrió después en Corea y que seguía planteando temores nunca cerrados en el nuevo orden que surgió de Berlín y del incendio radioactivo de Hiroshima y Nagasaki.  

Lo sucedido con los misiles soviéticos en Cuba era la evidencia de una Guerra Fría en pleno desarrollo, con los conflictos a los que se llamó de “baja intensidad”, prolongados en Viet Nam, pero que en Cuba tuvieron la máxima expresión y un borde de expansión que nunca alcanzaron los otros enfrentamientos regionales y a través de terceros países, que se plantearon entre sí las dos grandes superpotencias de postguerra

En todo caso, lo ocurrido en aquel octubre de 1962 marcó un hito como también lo hizo la misma revolución cubana. En primer término, confirmó que lo ocurrido en la isla no era un episodio más de las literarias dictaduras tropicales tan constantes en la región, aun cuando los personajes que las representaban cambiasen con cierta frecuencia. También le dio despegue y fuerza a la idea de que lo ocurrido en Cuba podría repetirse en el resto del continente. Quedó entonces inaugurado el “foquismo”, como una forma de confrontar con los Estados Unidos y proyectar la Guerra Fría hacia el resto de América Latina.  

Uno de los hechos protuberantes de esa florescencia foquista fue la propia muerte del “Che” Guevara en Bolivia, en 1967, la aparición de los movimientos armados en la región hasta los años 80 y la supervivencia de las FARC y el ELN, en el caso de Colombia, como supervivencia alucinante de esa vieja utopía político-militar. Lo concreto fue que la crisis de los misiles dejó clara la idea de que era posible desafiar el orden mundial constituido sobre las ruinas de Berlín y aunque hacerlo por las armas no resultó fructífero, sí se hizo renacer desde fines de los años 90, con el surgimiento del llamado Foro de São Paulo.

Fidel Castro Ernesto Guevara Nikita Kruschev John Kennedy
Circa 1962

A través de ese espacio de debate, promovido por Fidel Castro e Inázio Lula da  Silva, se afirmó la idea de que era posible la utopía más allá del foquismo. Los nuevos gobiernos desafiantes en lo verbal se constituyeron en una opción política derivada de esa mesa ideológica, que sirvió además para reflotar por la vía electoral los viejos iconos de la revolución cubana.  

En el origen de esa historia de 1962, cabe detallar que la audacia de montar emplazamientos de misiles a pocos kilómetros de las costas norteamericanas trajo otras consecuencias más allá de las inmediatas regionales: significó otra cuenta a saldar para la desgracia política y la caída un tiempo después del premier soviético Nikita Kruschev, aquel héroe de la Segunda Guerra Mundial que, como comisario político, había evitado la caída de Stalingrado en poder de los germanos.  

También, en el largo plazo, provocó la misma caída de la Unión Soviética, puesto que el desafío de plantar dispositivos de destrucción masiva frente a las costas de Estados Unidos, era intolerable para los occidentales y ameritaba una retaliación ejemplarizante desde la perspectiva occidental. Pero para los Estados Unidos, ese triunfo parcial de la Guerra Fría al doblegar la voluntad de la Unión Soviética en el Caribe, duraría poco pues en los campos de batalla de península indochina se sepultaría la visión ligera de las victorias americanas constantes.  

La situación generó otra adenda, aunque de manera indirecta: el asesinato del presidente John Kennedy, pues al caso de los misiles cubanos se sumó al desastre de lo ocurrido en Playa Girón o Bahía Cochinos, la cual debió asumir el malogrado presidente como herencia de la administración de Dwight Eisenhower. La circunstancia final de aquel episodio fue la permanencia de la revolución isleña y del gobierno de La Habana hasta hoy, porque el pacto realizado para el retiro de la balística soviética se hizo bajo garantía de que jamás los Estados Unidos volverían a intentar una nueva invasión para derribar al régimen castrista (aresprensa).  

0.0
Actualizado: -/-
Related Articles: ARTEBA 28, FRENTE A LA CRISIS ARTEBA SORTEÓ CRISIS ARGENTINA DOS CRISIS EN LA REGIÓN LA CRISIS ENTRA A LA CANCHA MARÍA PAZ GAVIRIA: "LA CRISIS FUE SUPERADA" PARAGUAY: CRISIS CON RIESGO DE CONTAGIO MODA Y CRISIS EN MADRID FITUR 2012: CRISIS Y CAMBIOS LA CRISIS DE VENEZUELA: TRANSPARENCIA EN LAS REGLAS DE JUEGO O FUTURO INCIERTO
COLOMBIA: INSTITUCIONES GASEOSAS

Visitas acumuladas para esta nota: 746

Sin comentarios todavia...

Dejar un comenatio

Su email no sera publicado.

¡SÍGANOS Y COMENTE!