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CANDOR Y GUERRA REVOLUCIONARIA

ACTUALIDAD // Publicado el 17 de septiembre de 2018 // 20.00 horas, en Bogotá D.C.

CANDOR Y GUERRA REVOLUCIONARIA

Los negociadores de la ¨paz¨ en La Habana, y en mayor medida el gobierno nacional, debieron en su momento considerar la naturaleza del conflicto y no solamente el balance de costos y beneficios de una hipotética tranquilidad. Al no haber sido así, casi de inmediato empezaron a concretarse los efectos perversos de tal omisión, por haber obrado de manera candorosa, como hoy en efecto comienza a evidenciarse. Los actores gubernamentales debieron saber que el objetivo de la guerra revolucionaria es el pueblo, según lo teorizado por Mao Zedong en su ruta hacia la toma del poder. Para lograr dicho objetivo quien así lo planea desde la teoría emplea dos métodos de acción, el guerrillero y el de la acción político–psicológica, con sus componentes de guerra jurídica, de masas, y de organizaciones. En ese orden, el objetivo de la guerra revolucionaria no es necesariamente la victoria militar, de modo que la táctica guerrillera puede ser negociada. En igual sentido, se debe saber que el Socialismo del S. XXI busca el poder utilizando la democracia liberal,  como vía alterna para luego destruir sus valores desde adentro *.

Escribe: Néstor RAMÍREZ MEJÍA **

Un primer indicio en cuanto a las consecuencias de la omisión señalada se puede empezar a deducir de lo publicado por el periódico El Tiempo ***, en el sentido de que El Centro Nacional de Memoria Histórica **** entregó una base de datos que atribuye a agentes del estado 9.804 muertes, y a la ahora desmovilizada guerrilla, 18.925, de un total de unas 260.000 víctimas mortales desde 1.958 *****. Lo que se supone es una juiciosa investigación – de forma advertida o al revés- podría también ser vista como parte de las guerras política, psicológica, de organizaciones y jurídica. Esto porque muestra como ilegítimos a los agentes del Estado y, como es obvio, a los gobiernos de turno. Desde el año 2.004 al presente, el Ejército neutralizó 12.430 armados ilegales en combate, número apenas ligeramente superior a los crímenes que se le endilgan en sesenta años. Según lo que la información dice del presunto estudio, la acción estatal que a priori debe ser legítima se habría desviado para asesinar a ciudadanos indefensos ******, en tanto inferencia derivada y obligada de esos datos aportados por los investigadores de referencia.

A lo anterior se suma que la JEP, sospechada de filiación ideológica *******, sea la que juzgue a militares, tanto a los que serían en verdad culpables de delitos como a los que sin diferenciación -por demás difícil de establecer- serían imputados por muertes de ilegales armados en combate, estos últimos luego convertidos en humildes campesinos, según sus allegados, y sin trazar distancia alguna entre presuntos culpables y quienes defendieron a la sociedad y al Estado. Tal nivelación y nublamiento de roles conformaría lo que la teoría de la guerra irregular llama “guerra jurídica. Los militares, cuando quedan sometidos a la diatriba y la acusación amañada, se encontrarían indefensos, debido a la imposibilidad de allegar pruebas que obren en su favor. En el mismo torbellino navegan las falsas e injustas acusaciones contra quien desde el control de la decisión política del Estado, doblegó la voluntad de lucha armada de las organizaciones criminales, el expresidente Álvaro Uribe Vélez. El resultado previsible, en consonancia, será el de la impunidad disfrazada para los verdaderos criminales y la cárcel para quienes de forma heroica cumplieron con su deber constitucional.

En simultaneidad sorprendente, se desprestigia la institucionalidad al tiempo que la guerra revolucionaria logra posicionar a los ahora desmovilizados en el parlamento colombiano, aunque estos manteniendo en la retaguardia un brazo armado, ahora encubierto bajo el vocablo “disidencias”, consolidando así la leninista “combinación de formas de lucha” ********. Desde luego que dado el casi nulo poder político de la Farc sobre la base de la soberanía popular -vistas las magras cifras de votos logradas- es probable que terminen fusionándose con el populismo de la Colombia Humana y también con la Marcha Patriótica. Todo esto con un agregado que es quizá el más importante por los elementos de juicio que aporta: consiste en el intento fallido de la Farc en Cuba, para acabar con los Esmad de la policía, que si se hubiese logrado obligaría a la intervención de la fuerza letal del Estado para así enfrentarla al pueblo en las eventuales protestas de magnitud y difícil control que pudiesen surgir. Tal esfuerzo para debilitar la disuasión legítima no solo señala la parte siniestra de lo planteado en Cuba, sino que al tiempo pinta a los autores de esa propuesta.

Para ese efecto, ahora las llamadas disidencias conducirían a los sembradores de coca a la protesta social, así como ayer lo hicieron quienes hoy se sientan en curules del Legislativo, cedidas sin votos de respaldo popular. En el frente de superficie operarían los nuevos legisladores, esto último en tanto fruto ganado en la guerra de masas y espacio parcial de confrontación en la mixtura de maneras de luchar. El número de cultivadores se ha desbordado en gran parte por la siembra desaforada de cultivos ilícitos, ante la creencia propagada por las Farc de que en el posacuerdo habría beneficios para quienes tuvieran sembrados de coca. La protesta por el incumplimiento a los compromisos adquiridos en los acuerdos, será organizada por los ilegales, con fusil en la frente o en la espalda de los movilizados a las protestas y la amenaza de grupos de colectivos armados. El resultado obvio será tanto el de la parálisis en la erradicación como de las vías de comunicación, a fin de afectar la seguridad y el desarrollo de los planes de gobierno en áreas lejanas de los centros urbanos. Por su parte, las estructuras de nombradía socialistas y anarquistas enquistadas en la Universidad Nacional e instituciones similares, tratarán de paralizar las ciudades sin excluir otras acciones como las del terrorismo focalizado.

Entre tanto, y tal como lo han anunciado sus líderes, Colombia Humana y Marcha Patriótica coadyuvarán en la protesta generalizada. Acción que tendrá fundamentos reales o prefabricados, aunque en todo caso serán expresiones del populismo disolvente  que utilizarán para facilitar la perturbación y el caos social. Otros hechos suceden en simultáneo, para ampliar el panorama de lo que pasó inadvertido, o peor aun: que se dejó pasar incluso bajo advertencia. Uno de ellos es el de que parte de los guerrilleros presos liberados por sometimiento a la JEP, regresaron de donde vinieron para engrosar las agrupaciones a las cuales pertenecían, ahora cobijadas en el eufemismo disidente. En el Huila, para citar un solo ejemplo, ese regreso a las andanzas previas ha ocasionado el incremento desbordado de la extorsión. Como síntesis, en La Habana el Estado obtuvo algunos beneficios tácticos, importantes quizás, pero a costa de sacrificios estratégicos. Es por ello que quedaron expósitos los objetivos eje de la guerra por parte de la orilla legal. Esto es, la defensa de la institucionalidad, la democracia liberal y la libertad. Todo lo anterior con el apoyo logístico al enemigo financiado por los colombianos, con un costo que podría ascender a más de US$187.000 millones *********. Quedan las alarmas encendidas después de los más de ocho millones de votos que obtuvo el candidato del Socialismo del S. XXI, en la pasada contienda presidencial.

Los esfuerzos de estos sectores sumados son claros: desinstitucionalización, fortalecimiento del brazo político de las Farc y el incremento del narcotráfico como generador del delito en ciudades y financiador de los armados ilegales y de la protesta social violenta, permanente y generalizada. En consecuencia, deterioro de la inversión y de la economía productiva ********** . En este cuadro de situación no podría pasarse por alto el incremento de la polarización y la lucha de clases, con agentes del estado en camino a la cárcel y juzgados por sus enemigos. Todo ello con el pérfido propósito de desacreditar a la legitimidad y desmoralizar a la fuerza pública como sostén de la democracia. Es decir, un conjunto para la generación de condiciones a ser explotadas por el populismo. La Guerra Revolucionaria y el Socialismo del S. XXI, cuyos representantes podrían ganar una batalla determinante en el 2.021, alcanzarían así a controlar el país como trofeo. Ello como final de un camino que se abrió cuando los candorosos comenzaron a transitar lo que llamaron paz con la guerrilla” (aresprensa).

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* Esto sería así para el Socialismo del S. XXI, el Foro de São Paulo, el abogado de las Farc Enrique Santiago, el gobierno venezolano y también el ELN.  Esta última organización ilegal  en su plan  Parar la guerra para construir la paz señala que el negociar no es un medio que tenga por fin buscar la paz sino el de obtener una ventaja estratégica. 

** General en retiro del Ejército de Colombia. Fue segundo comandante de esa fuerza. 

***  Véase: El Tiempo (04/08/18) en la página 1-4, ¨Los delitos de las Farc y de la Fuerza Pública que llegaron a la JEP¨. 

****  Establecimiento adscrito al Departamento para la Prosperidad Social (DPS).

***** La Fiscalía y la JPM (Justicia Penal Militar) son las únicas fuentes de investigación real y cierta contra  miembros de la Fuerza Pública. En el informe al Congreso la Fiscalía conoce 5.749 casos con solo 50 procesos que tienen llamamiento a juicio. Así entonces, unos 5699 judicializados estarían cobijados por presunción de inocencia. La acusación lanzada desde fuentes sospechadas de sesgo en consecuencia sería producto de error en la metodología o de intencionalidad ideológica.

****** Los homicidios agravados, mal llamados falsos positivos”, como concepto enarbolado y extendido por parte de gestores de la guerra político psicológica, habrían sido perpetrados por algunos militares motivados en fines personales y de coyuntura, no  como extensión de una política de estado. Estos delitos carecen de objetivo institucional, al igual  que los causados por error o involuntarios daños colaterales. Por tanto, no deberían sumar apenas unos pocos cientos de muertes de por sí lamentables por parte de la ciudadanía.   

******* Los magistrados fueron escogidos por cinco personas de reconocida militancia de izquierda, tres de ellos extranjeros. 

******** Podrían ser realmente disidencias, pero eso para nada cambiaría la situación. Los votos obtenidos por esta fuerzas en colusión no son necesariamente efecto de lo sucedido en Cuba, pero sí podrían considerarse como resultado de acciones propias de la guerra revolucionaria para captar y cooptar tendencias e inconformidades comunes en audiencias mal informadas o desinformadas y fracturas generacionales. Malcon Deas encontró trazas de eventuales procesos de venezolanización colombiana, en fenómenos tales como la  petrolización económica y social, la corrupción, el desequilibrio en el ingreso y la polarización de la sociedad. 

********* GARCÍA, Francisco. Reporte del Bank of America. Octubre de 2.014. 

********** La economía de la coca afecta las exportaciones debido a que se superpone sobre la poca competitividad de los productos colombianos, esto estimulado además por las distorsiones que causa la economía del narcotráfico.  

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Actualizado: domingo 07 octubre 2018 07:40
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