logo_aresprensa_notas
CATÁSTROFE ARGENTINA

Publicado el 27 de junio de 2016 / 21.00 horas, en Bogotá D.C.

CATÁSTROFE ARGENTINA

Se hunde la Argentina deportiva en lo que hace al fútbol, de la misma manera como se hunde su dirigencia, vinculada con el hampa o con naturaleza propia del hampa, de la misma manera como se hunde una parte de la dirigencia política del país y por las mismas razones. Todos ellos por causas de propio consuno y sin que nadie en el contexto los haya ayudado a hundirse. Sus contradicciones, falta de tino y, como en este caso, lo errático de un curso deportivo que muestra no tener pie ni cabeza -con sindéresis perversa- le obligan a pagar al conjunto albiceleste una factura que los jugadores no estaban dispuestos cubrir con su pundonor y amor propio. Pero la están pagando y ahí están los resultados para demostrarlo, así como también las renuncias consecuentes presentadas después de las lágrimas, por el propio Lionel Messi a la cabeza, desde la orilla de la cancha y en la puerta del vestuario. No se puede fallar tanto y estar un escalón psicológico y anímico por debajo de sus rivales de turno, tal como ocurrió en la ocasión. Pero debe quedar claro y ratificarse que ellos, los jugadores del conjunto argentino, son para nada o los menos culpables del catastrófico cuadro de situación que se presenta como culminación de un proceso que en los últimos tiempos solo acumula derrotas en el último paso, además del escándalo organizativo y judicial de la AFA. Entidad al borde de la disolución y con más de uno de sus dirigentes con un pie en la cárcel o cargando un merecido escarnio.

Hoy deberíamos estar aportando a la merecida gloria de un justo bicampeón como lo es Chile, que arrancó de atrás para adelante con el nervio y la ponderación deportiva necesarias, que le permitieron avanzar agigantándose hasta la instancia postrera. Tanto como para hacer que este grupo de la estrella solitaria se convirtiese por presencia propia y evidente en la mejor selección del continente. Al tiempo que su técnico, Juan Antonio Pizzi, pasó en pocos días del infierno que amenazaba su permanencia, a la fortuna de ganar en poco tiempo de trabajo su primer trofeo de valía relativa, al frente de sus jugadores. Pero ocurre que el desastre del contexto argentino es tan grande que pasa a ser la verdadera noticia de este certamen y desborda otras consideraciones con mayor mérito y actualidad, como esa de honrar a un campeón que mostró sobrados méritos. Un campeón que no ganó en tiempos normales de juego, es cierto, pero que tuvo la estatura psicofísica necesaria para ser eficiente en el minuto cimero.

El disparo errado de Lionel Messi -el primero de la serie definitiva- es suficiente botón de muestra al respecto.  El resto es predicado y lo ocurrido se vuelve al tiempo fotografía y radiografía de todo lo que ocurre en un sistema en derrumbe, porque lo que estaba escorado en sí mismo es el sistema argentino con el entorno sociopolítico incluido. No es casual por entorno, que los Kirchner se impusieran con el voto de la gente en un plan delictivo dirigido al saqueo del país, durante casi tres lustros. Si se observa que la rapiña de Néstor Kirchner y Cristina Fernández se extendió a los intereses deportivos y se mimetizó en ellos tolerando y alentando a la delincuencia de las barras bravas, es porque los intereses de la dirigencia de la AFA y los de la banda entonces gobernante coincidieron en términos estratégicos. Esto es: los negocios turbios y la complicidad de grupos dedicados a las elucubraciones y acciones tan torcidas como vulnerantes de intereses superiores.

Eso fue hasta diciembre del año pasado, por ejemplo, el famoso “Fútbol para todos”: la colusión perfecta para poder delinquir en grande. El rédito concreto de ese fútbol no fue para todos, sino para algunos, sin ser la única alianza criminal en este escenario del mal, dirigido a erosionar no solo el patrimonio público de los argentinos sino también sus ilusiones y proyectos de vida. Ese negro negocio entre el gobierno de Néstor Kirchner -creado para la promoción de su gestión y la de su viuda, junto con el ataque tan autoritario como feroz a la oposición- y la conducción de estilo mafioso de la AFA del fallecido Julio Grondona, le permitieron a la asociación de fútbol el ingreso de más de mil millones de dólares, en los seis años de vigencia del pacto réprobo, sin control del Estado ni de la justicia. A partir del cambio de vientos políticos desde diciembre del año pasado, los jueces argentinos se interesaron por esas cuentas oscuras en contra de la hacienda pública y han iniciado proceso a tres jefes de gabinete del gobierno anterior, así como a varios dirigentes de la AFA. Uno de los cuales, Luis Segura*, es el presidente renunciante del ente.

Julio Grondona Aníbal Fernández Cristina Fernández
El Hampa es más responsable

La entidad está acéfala y en riesgo de disolución e intervención por la justicia, aunque ya intervenida por la FIFA. Ambas instituciones también con dudosa autoridad moral, aunque ahora operativas. En el entretanto, el entrenador de la selección, Gerardo Martino, lleva meses sin cobrar su salario, los jugadores que jugaron la Copa Centenario carecieron de la logística adecuada y la que hubo fue impresentable. En paralelo, los clubes argentinos y la misma AFA aparecen en condiciones de quiebra. Entonces, ¿hacia dónde fueron o cómo se perdieron esos multimillonarios fondos que pagaron todos los argentinos? Dentro del mismo cuadro, la AFA podría ser desvinculada del ente rector universal, con sede en Suiza, debido al avance de la justicia local. Eso podría traer como consecuencia directa la salida de todos los clubes argentinos de las competencias internacionales en las que están participando, entre ellas la Copa Libertadores. La Argentina también podría quedar excluida del certamen eliminatorio al mundial de Rusia 2018. En ese panorama la renuncia de Lionel Messi a seguir como integrante de su selección, junto con varios de sus compañeros, es apenas una anécdota agregada.

Es bueno apuntar, como recuento, que lo invertido en “Fútbol para todos” hubiese permitido construir unas 500 mil viviendas sociales, 36 hospitales o levantar unas 700 escuelas. El remate de esas cifras muestra otra comparación siniestra: ese presupuesto de circo sin pan era un 500 por ciento superior al destinado a combatir la industria y expansión del narcotráfico en Argentina, que se tomó al país e inició su guerra de consolidación durante el kirchnerato, con la complicidad encubierta de algunos de sus más altos funcionarios. Uno de ellos, el exjefe de gabinete Aníbal Fernández, no solo aparece procesado por el negociado del fútbol y el extravío de esa fortuna que fluyó durante más de un lustro, sino además tratado en forma pública y señalado como sospechoso de sus compromisos con las mafias del deporte y del tráfico de drogas. Esto sin excluir otros crímenes tanto o más graves, como el asesinato de narcotraficantes. Todo lo descrito parece una locura y lo es, pero si esto ocurriese en un país normal y la Argentina hace mucho que no lo es.

Por eso también, dentro de ese panorama, es una anécdota más que Gonzalo Higuaín haya perdido de manera repetitiva goles cantados frente al arco, no solo en esta final de New Jersey ante Chile sino además en las dos anteriores. Ya no resulta importante determinar el porqué del vacío de gol de un delantero que brilla por la abundancia de logros en el fútbol italiano y que en su selección le aparecen dos pilares de cemento en sus piernas cuando debe concretar. En la misma línea, importa poco ya si un astro como Messi erra el primer disparo definitorio, que presagiaba el resultado final, o la irresponsabilidad de Marcos Rojo al provocar una expulsión innecesaria. Si es necesario echar culpas por la catástrofe ocurrida y macerada durante tiempo, entre las contradicciones y corrupción del entorno, no son los jugadores los principales acusados. Por el contrario, vistas las circunstancias, ellos también son víctimas del hundimiento generalizado, al menos en lo que hace a valores, del gran país futbolero que es la Argentina (aresprensa). 

-------

* Este hombre estuvo comprometido con el delito de reventa de entradas del Mundial de Fútbol de Brasil 2014 y denunciado por esa maniobra. Formó parte del entorno inmediato y fue hombre de confianza del desaparecido Julio Grondona

0.0
Actualizado: -/-
Related Articles: ARGENTINA SALVAJE II G-20: ARGENTINA SALVAJE CHAPUCERÍA ARGENTINA ARTEBA SORTEÓ CRISIS ARGENTINA ARGENTINA, AFUERA POR AHORA ARGENTINA, AL BORDE DEL ABISMO MADRID: ARGENTINA EN ARCO 2017 ARGENTINA, MERECIDA ELIMINACIÓN ARGENTINA, DOS SIGLOS DE FRUSTRACIONES ARGENTINA: A 4 DÉCADAS DEL GOLPE MILITAR
BOFETADAS IMPREVISTAS

Visitas acumuladas para esta nota: 504

Sin comentarios todavia...

Dejar un comenatio

Su email no sera publicado.

¡SÍGANOS Y COMENTE!