logo_aresprensa_notas
ESPAÑA GANÓ EN MAR DEL PLATA

PATRIMONIOS CULTURALES //  CINE  //  Publicado el 19 de noviembre de 2018  //  20.45 horas, en Bogotá D.C. 

ESPAÑA GANÓ EN MAR DEL PLATA 

 La película española “Entre dos aguas” ganó el Astor de oro del Festival de cine de Mar del Plata, que se clausuró el sábado pasado con una programación restringida y un calendario acotado en tres días, a despecho de lo anunciado en la información previa. La ganadora ya se había alzado también con el premio mayor de San Sebastián y, aunque no sorprendió que fuese la premiada principal, no todo el mundo esperaba que el filme de Iñaki Lacuesta se llevara este galardón del balneario argentino. Vale para el caso señalar que el premio del público fue para If Beale street could talk”, de Barry Jenkins. La muestra internacional que se cerró el 17 del mes en curso se había iniciado una semana antes pero la agenda decía que había tres días más de programación y lo imprevisto del recorte dejó la sensación de que la crisis económica que sufre el país anfitrión había golpeado las previsiones iniciales. Al tiempo que el clima de inquietud por la cercana celebración del G20 en la capital argentina también incidió para poner distancia en el tiempo con las restricciones que se vienen sin remedio por causa del encuentro mundial de líderes. El cierre se produjo en un ambiente de congoja colectiva por el hallazgo en el fondo del mar, frente a la Patagonia y a unos 500 kilómetros de la costa, de los restos del submarino ARA San Juan, que tenía apostadero en la base naval de Mar del Plata.

 La proyección de cierre fue el trabajo de Alfonso Cuarón, “Roma”, que ganó el último León de oro en Venecia. Se trata de una producción de Netflix en un festival que tampoco hace ascos a filmes que tienen una circulación en principio cerrada a las plataformas tecnológicas. El trabajo del regista mexicano es autobiográfico y refleja, como ya se sabe, su juventud temprana en el entorno de la capital azteca durante los años 60, cuando la colonia Roma, en el entorno de la urbe, tenía a su familia como a otras del mismo nivel, trasegando con las costumbres del estrato social alto en un país socialmente fracturado, como siempre lo estuvo. Aunque, claro, aún no golpeado por el narcotráfico. Las escenas en blanco y negro, dan fuerza estética al trabajo, junto con el impacto de la masacre de Tlatelolco, en un país controlado por una burocracia de modos feudales, ya por entonces corrupta y con un partido monolítico que más parecía una reyecía. La centralidad del relato y la radiografía de lo social está centrada en Cleo, la empleada doméstica de origen indígena 

No fue lo último de México en este Mar del Plata escenario de tristeza y crisis, que el festival no podía atenuar por las circunstancias de coyuntura. En una trama tejida en la costa de Oaxaca la canadiense Andrea Bussmann presentó “Fausto” y se llevó el premio a la mejor película latinoamericana. El relato está armado en un mix que reúne el género documental con la ficción y que también mezcla leyendas con lo que debería suponerse real. Todo en el cruce de borracheras y conversaciones entre los protagonistas. Tal como puede suponerse el demonio ronda en el tinglado, pues de alguna manera lo que escribió Goethe hace más de dos siglos estaría presente en el argumento de la obra fílmica. Por su lado, el filme chileno “Las Cruces” obtuvo la Mención especial del jurado por volver a poner en escena el trillado tema de la represión y sus consecuencias, durante la administración autoritaria de Augusto Pinochet. Aborda un hecho casi desconocido, como fue la desaparición de una veintena de trabajadores en una papelera, sucedido poco después del golpe de estado de 1973. 

El reconocimiento a la mejor película argentina fue para “El Árbol negro” de Máximo Ciambella y Damián Coluccio. Se trata de un relato que recoge las tradiciones de la comunidad indígena Qom, que reside en zonas apartadas y marginadas del norte argentino. Abandonadas por el Estado y manoseadas por los intereses políticos locales, aparte de desconocidas o discriminadas por el gobierno central, el trabajo pretende poner de relieve las tradiciones ancestrales de esta comunidad, con el trabajo de subsistencia ligado al pastoreo de animales y con su protagonista: Martín Barrios. Pero no solo es un relato costumbrista, dado que también aparecen la búsqueda de soluciones a problemas de vida, la articulación política y la suma del conjunto con la visión de mundo de la comunidad. Otra ganadora de los premios que se entregaron al cine local fue “Julia y el zorro”, que ganó una mención especial por una trama que describe los conflictos de dos mujeres -madre e hija- en lo profundo de la vida provinciana.

La sesión inaugural de este encuentro internacional tuvo como perla opaca el recibimiento con abucheo a quien fue ministro de Cultura de la actual administración del país, Pablo Avelluto, ahora devenido en secretario. Quizá más que al propio funcionario el rechazo fue a la pérdida de categoría de la cartera, después de la reciente reestructuración ministerial como respuesta parcial a la crisis vigente. En el cierre, un insoslayable homenaje a los marinos muertos a bordo del submarino ARA San Juan distendió cualquier ambiente de suspicacias al respecto y selló unas jornadas que no obstante las restricciones señaladas se cumplieron de manera normal y sin fisuras. En ese marco, un foro -el primero- sobre la paridad de género tuvo una buena recepción, aunque también rechazo, para un debate que en la actualidad cubre parte del interés de los argentinos. Francia fue el país invitado de honor en esta edición 33 del Festival, y por eso se dieron cita en el balneario figuras legendarias del cine galo, como Jean-Pierre Léaud, Pierre Richard y Léos Carax.

Cabe señalar que este de Mar del Plata es el único festival de cine de categoría clase “A” en América Latina, en una lista que sólo conforman 15 en el mundo. La diversidad cinematográfica, la antigüedad de su vigencia, la densidad de su agenda y el número de películas proyectadas y estrenadas le dan esa jerarquía. Al margen de los abucheos a Avelluto y de los premios otorgados, debe reseñarse que la película de apertura, “Sueño Florianópolis” -de la directora local Ana Katz- fue una de las más aplaudidas en todo el certamen. La película ganadora del máximo escalón y repetidora de lo alcanzado en San Sebastián, es una mirada reiterada sobre la vida de la comunidad gitana, su marginalidad tradicional y la lucha por la vida en ambientes con frecuencia hostiles hacia ellos, los gitanos. Iñaki Lacuesta retoma lo hecho hace varios años, cuando los protagonistas eran niños, por lo que este filme de nuevo ganador es parte de una saga e historia de existencias asediadas. Es un tejido de lo cotidiano y a menudo al límite, con uno de los hermanos integrados a la lucha por sobrevivir, en tanto que el otro es delincuente (aresprensa).   

----------

VÍNCULO: BOTICELLI EN PANTALLA 
Actualizado: lunes 19 noviembre 2018 19:58
Related Articles: MAR DEL PLATA: EL CINE INICIÓ EL VERANO ArteBa, ANIVERSARIO DE PLATA EXPOARTESANÍAS: EDICIÓN DE PLATA EL TRIUNFO DE COLOMBIA EN MAR DEL PLATA FESTIVAL DE CINE INICIÓ EL VERANO EN MAR DEL PLATA OTRA VEZ GANÓ CHÁVEZ ADIÓS ESPAÑA CANNES: HANEKE GANÓ LA PALMA DE ORO COLOMBIATEX EN SUS BODAS DE PLATA ESPAÑA E INGLATERRA VAN POR MAYORES GLORIAS
festival de cine mar del plata

Visitas acumuladas para esta nota: 130

¡SÍGANOS Y COMENTE!