logo_aresprensa_notas
ESTUDIANTES Y CRUZEIRO SE LA JUEGAN TODA

Publicado el 15 de julio de 2009 / 12.00 hora de Buenos Aires / Archivado el 18 de julio de 2009

ESTUDIANTES Y CRUZEIRO SE LA JUEGAN TODA

En el partido de La Plata quedó demostrado el equilibrio existente entre las escuadras que están disputando esta final de la Copa Libertadores. Pero hoy, en el estadio Mineirão de Belo Horizonte, debe romperse de manera definitiva el celofán de esta espera para saber quién será el campeón de la nueva y particular disputa entre brasileños y argentinos. Estudiantes de La Plata pretende comenzar a renovar sus méritos máximos de los años 60, esos que dejaron en la memoria del Continente hombres como Carlos Salvador Bilardo y Juan Ramón Verón. El Cruzeiro por su lado quiere ratificar la primacía que tiene el fútbol de Brasil entre los latinoamericanos.

Escribe: Edgardo "Cuqui" LÓPEZ

En estas horas previas a la definición absoluta de la Copa Libertadores en su edición 2009, vale señalar que el representativo de Brasil en esta final, el Cruzeiro, es al igual que los otros clubes del sur brasileño, muy rioplatenses en su estilo de juego. La entrega de cada jugador en la cancha, el despliegue y la exigencia física, además de la forma de "meterse" contra sus rivales de turno, traen siempre la imagen de las maneras uruguayas, guaraníes o argentinas para encarar los partidos.

Esas características diferenciales en el fútbol de Brasil no es exclusiva, señalé, de un conjunto como el Cruzeiro, lo mismo podría decirse del Grêmio o del Internacional, ambos de Porto Alegre. Eso y el "lomo" de los jugadores de esta zona brasileña exigen una reseña diferente de la que puede hacerse sobre las tradiciones generales de la condición futbolística estructural del Brasil.

No están exentos estos equipos de la zona gaúcha o su periferia, del virtuosismo propio de la historia futbolística carioca. No, es un valor agregado y una característica sumada que los aproxima a sus vecinos y los distingue del resto de los conjuntos oriundos de São Paulo, Río de Janeiro y, en fin, del resto de Brasil.

Tiene el Cruzeiro, aparte del estilo señalado, unos zagueros de gran talla como lo son Anderson (Anderson Cléber Beraldo) y Leonardo Silva (Leonardo Fabiano Silva e Silva) quienes siguen una línea renovadora desde hace pocos años, en términos de la estatura y contextura del jugador brasileño. Esa cercanía con las características de manejo de pelota y físicas con sus rivales más allá de las fronteras de Brasil, los acerca además con los europeos. No es casual que el actual técnico de la Selección de Brasil, Dunga, sea tan distinto a los entrenadores históricos del Brasil. Dunga es oriundo de Río Grande do Sul e hizo la mayor parte de su carrera en Italia.

También muestra este finalista de Brasil unos laterales como Jonathan (Jonathan Cícero Moreira) y Henrique (Henrique Pacheco Silva) a quienes debe criticárseles el que den ventajas de juego en sus zonas de trabajo. También debe destacarse el dinamismo de Gerson Magrau (Gerson Alencar Lima Júnior), ese interesante número 8, Ramires (Ramires Santos do Nascimento), de buen trabajo en la ida y el regreso, quien ya estuvo en el último Brasil de la Copa Federaciones.

Otro para mostrar de la alineación de Cruzeiro es el número siete Marquinhos Paraná (Antonio Marcos da Silva Filho), con buen desborde. Pero sería injusto en esta descripción de virtudes de los cariocas a los arietes Wellington Paulista (Wellington Pereira do Nascimento) y Kléber (Kléber de Sousa Freitas).

Fue Kléber quien perdió la oportunidad de anotar frente a Estudiantes de La Plata en los dos minutos previos a la finalización del partido de ida en la Argentina. En ese segundo segmento Cruzeiro le "pasó por encima" al rival que hoy verá de nuevo en el Mineirão para decidir quién se quedará con la Copa Libertadores, edición 2009.

Resultó evidente que en el segundo tiempo los jugadores de Estudiantes habían sentido el esfuerzo realizado en los primeros cuarenta y cinco minutos. Presionado por su público, el equipo argentino quedó impotente frente a la ofensiva brasileña y vio peligrar su arco en varias ocasiones, una caída que no se produjo y que hubiese dejado para los argentinos un desbalance difícil de equilibrar en el desafío para hoy en Belo Horizonte.

Veo más entera a la azulada "bestia negra" de Minas Gerais para los noventa minutos que quedan de la final. Si quieren llevarse la Copa Libertadores los "pincharratas" de La Plata deben realizar un esfuerzo supremo que permita remontar un empate que, en las condiciones en las que se encuentran ambas escuadras, puede pesar mucho en contra de las aspiraciones argentinas. Pero si el empate persiste hasta el final del encuentro, la definición desde los doce pasos puede, al revés, conspirar contra los muchachos de Brasil.

El partido previo de La Plata tuvo el marco típico de una final de Copa Libertadores entre equipos del sur del Continente: mucha emotividad, fricciones y un árbitro permisivo frente a las faltas, esta vez en favor de los brasileños. Jorge Larrionda hizo la vista gorda ante más de sesenta faltas que cometieron los de A Raposa (el otro remoquete que le asignan al Cruzeiro Esporte Clube) y ello generó permanentes interrupciones del juego en territorio argentino. En ese partido del miércoles pasado hubo un tiempo favorable y meritorio para cada conjunto.

Si en el segundo tiempo los brasileños tuvieron todos los méritos para superar a un Estudiantes que por momentos se vio impotente, el primer tiempo fue todo en favor de los jugadores argentinos. El arquero Fábio (Fábio Deivison Lopes Maciel) del Cruzeiro estuvo más inspirado que de costumbre y salvó varios embates cantados con grito y aroma de gol. Dos de esos disparos al arco del conjunto brasileño hubiesen sido goles seguros si el portero hubiese sido alguien diferente al virtuoso muchacho que cuida el arco del Cruzeiro.

Juan Sebastián Verón en dos oportunidades -un tiro libre y una media bolea- y un tiro a boca de jarro de Enzo Pérez le hubiesen alegrado la noche a los argentinos, pero sólo hubo frustración por la excelencia en la atajada de Fábio. Leonardo Desábato por Estudiantes también tuvo con un cabezazo la oportunidad de sellar la esperanza argentina con gol, pero todos debieron conformarse con un empate estéril para los del Río de La Plata, lo que fortalece al mismo tiempo a la gente brasileña.

Hay ventaja psicológica y de terreno en el partido de hoy para la gente de Brasil, pero los de Estudiantes cargan con una historia que pesa en la camiseta. Es seguro que Dunga estará atento a las virtudes del guardameta del Cruzeiro y de la ratificación de sus capacidades en esta jornada definitiva de Belo Horizonte. Fábio fue la figura de aquella noche en La Plata y con esa presentación le consiguió al Cruzeiro la mitad del derecho a quedarse con la Copa Libertadores, en su versión 2009 (aresprensa.com). 

0.0
Actualizado: -/-
Related Articles: CENTENARIO: TODA LA CARNE EN EL ASADOR TODA OBRA DE ARTE SIEMPRE CRECE ESTUDIANTES DE LA PLATA: UN LIBERTADOR ARGENTINO
ESTUDIANTES DE LA PLATA: UN LIBERTADOR ARGENTINO

Visitas acumuladas para esta nota: 767

¡SÍGANOS Y COMENTE!