logo_aresprensa_notas
MARCELO ROFFÉ, PSICÓLOGO DE FUTBOLISTAS

Publicado el 12 de junio de 2018 // 16.00 horas, en Bogotá D.C.

MARCELO ROFFÉ, PSICÓLOGO DE FUTBOLISTAS

En teoría la función de un psicólogo de un equipo de fútbol es producir motivaciones, emociones y razones suficientes para que el grupo alcance sus metas deportivas. También lo es el que cada uno de los individuos que integran el conjunto sea un mejor ser humano. El competir con buen suceso es básico pero también lo es que el jugador pueda armonizar con su contexto amplio y el inmediato: familia, amigos y compañeros de contingencias en el campo de  disputa deportiva. Ese es el oficio de Marcelo Roffé como profesional. Oficio porque a la profesión específica del psicólogo se le deben sumar las particularidades propias del hacer de los deportistas de alta competencia, como pueden ser los integrantes  de la selección Colombia, o de los argentinos que requirieron la atención y el apoyo especializado de este hombre. El experto estuvo relacionado con los juveniles rioplatenses que dirigidos por José Néstor Pékerman fueron más tarde campeones mundiales. Después, fue convocado por el mismo trainer, para acompañar a los colombianos que jugaron el mundial Brasil 2014. Fue protagonista  de  ese nada fácil trabajo desde agosto de 2012 hasta junio de 2015. El tema salarial lo alejó de esa responsabilidad y ahora el acumulado como experto le permite ocupar el atril y la reflexión de quienes reclaman una guía o conocimiento básico al respecto. El libro sintetiza parte de esa reflexiones que permiten decir algo de una larga experiencia.

Entrevista: Martha Liliana ROMERO

Ese libro se llama “Liderazgo para equipos” y Marceló Roffé estuvo en la reciente Feria del Libro de  Bogotá para presentarlo. Es una obra descriptiva sobre la  actividad de un profesional que trabaja sobre la presionada subjetividad del deportista de alta competencia sometido a las exigencias directas de los responsables de los equipos,  y a la multitudinaria de la afición, que siempre tiene sed de triunfos. ¿Cuál es el motivo que lo  llevó a especializarse para trabajar con deportistas y en particular con futbolistas?

Tratar de ayudar a las personas -enfatiza el profesional- y en el caso de los deportistas, colaborar con quienes deben soportar muchísima presión y, por tanto, están en ambientes en los que personas requieren ampliar la capacidad de tolerancia  a la frustración.  

Roffé es en la actualidad presidente de la Asociación latinoamericana de psicología. Ha escrito más de una decena libros relacionados con el tema  motivacional -tan actual como lo es una fake new o la posverdad- pero lo es más si se estima que el eje temático de esas  obras es la motivación en los deportistas. ¿Eso, cómo se hace?

Hay muchas herramientas -explica Roffé- una de ellas es el autodiálogo positivo. Es decir, convocar a esa “vocesita” interior, a veces negativa, que permite hacer balances sobre las  realizaciones. También están la relajación, la respiración, la visualización fina, el planteamiento de metas cercanas y de largo plazo, o la articulación de la cohesión grupal, entre otras posibilidades de trabajo que se pueden agregar.

Este psicólogo conoció a José Néstor Pékerman en el inicio del siglo y asumió la responsabilidad de apoyar a los jóvenes sub-20 que salieron campeones mundiales en el año 2001. Varios de los nombres de ese grupo fueron después reconocidos jugadores internacionales como Javier Saviola, Maxi Rodríguez o Andrés D´Alessandro y uno de ellos tiene hoy un puesto en el mundial de mayores de esta Rusia 2018.¿Qué opina de Pékerman y de su trabajo como director técnico?

Es un verdadero líder, transparente, honesto -asevera el profesional- sabe escuchar y construye empatía con su grupo. Tiene la capacidad de  saber delegar, de trabajar en equipo y además cuenta con la virtud de dirigirse a sus jugadores como si fuese un padre. Puede hacer con el trabajo específico que el jugador bajo su guía sea también una buena persona y un buen profesional. Logra despertar en él el talento que puede  estar velado por muchas circunstancias propias de la vida.  

                     Marcelo Roffé               -           José Néstor Pékerman                    

Muchos años después de su trabajo inicial con Pékerman se trasladó a Colombia para reunirse y relacionarse con un nuevo grupo: la selección Colombia. Eso fue en 2012, en momentos en que se disputaba la eliminatoria regional para Brasil 2014. ¿Cómo le fue en ese segundo plan de trabajo, asistiendo al técnico austral?

Fue una experiencia maravillosa -enfatiza Roffé- y en todo sentido, por la calidez del pueblo que cobija a la selección cafetera. También por la predisposición de los jugadores al trabajo que me fue encomendado y por los réditos del entrenamiento mental al que estos muchachos se abrieron sin la menor reserva. Fue un periodo de trabajo extraordinario, de los mejores de mi carrera.      

En esa ocasión del mundial brasileño, Colombia llegó al punto más alto en este tipo de torneos y ante el local fue eliminada en un partido de controversial trámite, en el que fue evidente un arbitraje que favoreció al dueño de casa. Un Brasil ayudado que después cayó de manera contundente ante una Alemania que a la postre se coronaría campeón mundial, al vencer a la Argentina de Lionel Messi. ¿Cómo fue su primera etapa  al lado de Pékerman?    

Fue un trabajo de casi 7 años -detalla el especialista- que se inició en mayo de 2000, con los juveniles argentinos. Nos conocimos a través de su esposa Matilde, que también es psicóloga, y quien le llevó mi libro “Psicología del jugador de fútbol, con la cabeza hecha pelota”.

De aquella selección de imberbes que salieron campeones mundiales en el 2001 y que bajo la orientación general de Pékerman recibieron la asistencia de Roffé, el que aún figura como titular de la de mayores argentinos y sobrevive como guardavalla, es Wilfredo “Willy” Caballero; quien junto al convocado de último momento Franco Armani está en la cita de Rusia para proteger el arco de los rioplatenses. Pero, ¿por qué hace falta un psicólogo en el grupo de atletas de alta competencia, como es el caso de una selección de fútbol?

La mente es un 25 por ciento del rendimiento -aclara Roffé- y, si no hay entrenamiento en el plano de la subjetividad, se están dando ventajas al rival. Las competencias son estresantes y estar en una selección no es para cualquiera. En el marco de las presiones que sufre un jugador es necesario trabajar sobre las condiciones integrales del pensar y sentir porque eso aporta a la cohesión del equipo y estimula el aporte para una mejor performance (aresprensa). 

----------

VÍNCULO DIRECTOARGENTINA, AFUERA POR AHORA // CHAPUCERÍA ARGENTINA   
Actualizado: martes 12 junio 2018 16:19
selección colombia néstor pékerman

Visitas acumuladas para esta nota: 578

¡SÍGANOS Y COMENTE!