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ROBO EN LA EMBAJADA

ACTUALIDAD  //  LA TERCERA OREJA  //  Publicado el 20 de junio de 2019  //  10.40 horas, en Bogotá D.C.

 

ROBO EN LA EMBAJADA

 

La presentación hace pocos días de una denuncia contra una funcionaria de la embajada argentina, por el robo continuado en la administración de un edificio de  la capital colombiana -la cual fue presentada además ante un alto responsable de la representación del país austral- abrió una caja de pandora por el momento de  imprevisibles repercusiones. En efecto, la acción legal contra la denunciada, Sandra Carolina Veloza Riaño, habría movido en el interior de la legación diplomática las suspicacias por recientes desapariciones allí de dinero en efectivo, resultado de gestiones propias del  trabajo diplomático y consular, guardado de forma precaria en cajones de escritorio, y que desapareció de manera misteriosa aunque sin dejar dudas de que fue sustraído.

 

 

Al tiempo, la atención también se centró en otras denuncias externas e informales contra la mencionada trabajadora. La cadena integrada por sospechas y evidencias preliminares al respecto incluiría un polo sentimental con presencia de un extranjero radicado en el exterior, la preparación eventual de inversiones en Estados Unidos y el rumor de que estas actividades sobrevinientes se harían con el dinero mal habido. Todo un culebrón televisivo propio de la mentalidad latinoamericana. Eso junto con la existencia de deudas cuantiosas de difícil manejo para la deudora señalada y para su economía doméstica en al menos un banco, las cuales, según  fuentes no oficiales de credibilidad suficiente, no serían canceladas pues la acusada ha manifestado de manera verbal a sus interpeladores perjudicados la imposibilidad de hacerlo de inmediato. En el cruce de nerviosas circunstancias la demandada prepararía maletas para radicarse en el exterior en las próximas semanas.

La alerta para precipitar la pesquisa de la justicia se habría radicado en principio ante la Fiscalía general de la nación colombiana. El oficio respectivo señalaría que la señora Veloza habría estado sustrayendo durante más de dos años y gota a gota una suma que podría alcanzar al menos el equivalente a los 30 mil dólares comprobados, mientras fue administradora del edificio A&B en el norte de Bogotá. El saqueo continuado incluiría los certificados de ahorro destinados a imprevistos edilicios, depositados en cuentas empresariales del Banco de bogotá y trasladados a su propia cuenta en la misma entidad creiticia.  La cifra podría ser mayor pues parte de la trazabilidad de las sumas perdidas se extravió con maniobras  no aclaradas que podrían tener el mismo origen y responsabilidad de la sustracción sucedida. Los damnificados del edificio aludido, que son unas 34 familias y dueños de oficinas, advirtieron en el inicio del año que los depósitos bancarios del inmueble habían desaparecido y aunque la administradora señalada se comprometió a restituir los recursos sustraídos con abuso de confianza y confesión de parte, eso no sucedió.

Los residentes del edificio tienen dudas sustentadas de que eso de la devolución pudiese hacerse efectivo en algún momento, porque el antecedente del procedimiento perpetrado por la demandada así lo señala, al tiempo que informan de lentitud en la Fiscalía para adelantar las acciones pertinentes. La acusada es contadora pública egresada de la Universidad Javeriana y muestra un diploma de postgrado en su especialidad, realizado en la Universidad del Rosario. Pero esa actividad privada de la señora Veloza tiene otra fase aun más seria en lo público, pues también ha ejercido hasta  el momento de la publicación de este informe confidencial, labores de responsabilidad administrativa en la embajada argentina de Colombia, durante casi dos décadas. Fuentes oficiosas de toda credibilidad apuntan a que recae sobre ella la mirada por recursos de al menos unos tres mil dólares que habrían desaparecido de la sede diplomática en los espacios de trabajo habitual de la señalada funcionaria.             

Veloza no ostenta rango diplomático, pero la suma  de hechos alcanza una gravedad que no permite determinar el alcance final de sus consecuencias tanto para la afectada por las acusaciones y sospechas como al interior de los niveles de responsabilidad de los diplomáticos argentinos en Bogotá, al no advertir estos lo que estaba ocurriendo con una subordinada extranjera quien, por su antigüedad en la sede argentina, era sin duda depositaria de confianza evidente. Pero la madeja no termina allí. Lo sucedido estaría articulado con proyectos afectivos personales en el exterior. La contadora habría construido una  relación sentimental con un ciudadano chileno residente en los Estados Unidos, cuyo nombre por ahora se desconoce y quien podría ser cómplice de las correrías de Veloza. En  efecto, la dama sobre quien recaen todos los señalamientos estaría tejiendo las condiciones para su desplazamiento y residencia hacia el país del norte.

Sandra Carolina Veloza

 

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En ese segmento del cuadro de situación también resulta inexplicable que los dineros que se mueven en el interior de la embajada sean en efectivo, cuando todo esto debería hacerse sobre soportes digitales y resulta impresentable el dejar algo tan delicado al arbitrio de las tentaciones que surgen del movimiento del dinero cuando corre de mano en mano. Eso señala que en el seno de la legación de ese país en Bogotá hay cosas que se manejan con dinámica de tendero de aldea y sería una evidencia más del retroceso, la inflexión de valores y profunda degradación social, institucional y política que sufre la nación austral desde hace décadas. Algo que como evidencia parcial se manifiesta en la caída reiterada de sus selecciones de fútbol y la permanencia  de una estructura mafiosa vigente allá en la organización de ese deporte. El embajador Marcelo Stubrin ha estado ausente de su puesto desde hace varios días y según ciudadanos argentinos residentes en Colombia es incluso inútil para quienes llaman a la sede consular, el tratar de obtener información telefónica que buscan quienes desean ejercer el derecho al voto en las elecciones presidenciales que se avecinan.     

La urdiembre de circunstancias equívocas ya apuntadas, no serían las únicas en la trama. La señora Veloza mantiene una demanda en el juzgado de familia nro. 21 de la capital cafetera, en la pretensión de que se le permita llevar a sus dos  hijos menores al país donde fijaría estancia. Una audiencia definitiva sobre el caso se realizaría el 11 de julio y de tener éxito en la aspiración nada impediría su salida de Colombia, que es donde se ha radicado la denuncia por los delitos señalados. Además, en el banco brasileño Itaú de la urbe capitalina también existiría una deuda impaga que alcanzaría al menos unos 10 mil dólares, según datos no confirmados por la institución afectada. Las hipótesis de lo ocurrido en términos  de previsibilidad dicen que el saqueo descubierto, apoyado en el lustre profesional que exhibía la denunciada, hacen poco probable no solo que devuelva los dineros tomados de manera inapropiada, sino que se estaría articulando la etapa final de una fuga.

Por inferencia de hipótesis se supone que tampoco tenga pensado regresar a Colombia, pues nadie podría pasar por alto que serían más las puertas que se le cierran, incluso si mediase una contrición aun no realizada, por lo ocurrido con el dinero desviado bajo responsabilidad propia. Todas  las versiones apuntan a un segmento final: el otro polo sentimental que la aguardaría en el norte del continente -”pololo” le llamaban los jóvenes chilenos de generaciones previas a una relación sentimental aún no formalizada- estaría haciendo aprestos para la compra de al menos un inmueble en los Estados Unidos, con el fin posible de asegurar la estabilidad de la nueva familia en proyecto. Fuentes  consultadas por Ares indicaron que al menos una parte de las inversiones previstas en el extranjero ya se realizaron, y todo indica que los recursos para dichos compromisos económicos salieron de los  perjudicados en Colombia. La lentitud de la justicia colombiana haría que esos perjudicados sigan así y los pillos vuelvan a ganar en impunidad (aresprensa).  

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VÍNCULOSSERÍAN MACHOS PROBADOS  //  INTERVENCIÓN HUMANITARIA EN VENEZUELA
Actualizado: jueves 04 julio 2019 08:01
embajada argentina bogotá

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