logo_aresprensa_notas
SOL NEGRO PARA MACRI II

ACTUALIDAD  //  DOXA  //  Publicado el 30 de marzo de 2019  //  20.20 horas, en Bogotá D.C.

 

SOL NEGRO PARA MACRI II *

 

El anterior fue un año mortificante para el presidente argentino y ahora nadie puede asegurar que la aspiración anunciada de mantenerse en el cargo se pueda concretar en las elecciones presidenciales de fin de año, incluso ni como hipótesis. Su impopularidad es tan alta que no pocos señalan ya apenas  a unos meses para definir quién será el próximo presidente argentino, que Mauricio Macri va a una derrota electoral segura. En ese entorno se habla más de quiénes podrían ser los candidatos perdedores en lugar del mejor opcionado. Uno de ellos es Macri y la otra es la ex presidenta Cristina Fernández. La paradoja es que ambos son los únicos aspirantes que se apuntan como eventuales contendores para definir la liza inevitable de los protagonistas de la llamada “grieta”, que no muestran asomo alguno de cierre de choque entre adversarios y amigos del gobierno. Estos últimos en descenso continuado, aunque con un piso previsible. Su rival, que aspiraría a un tercer mandato , es una de las fundantes de la mencionada pugnacidad entre los argentinos, aunque al revés de Macri tiene un techo que por ahora sería difícil de superar, aunque sí esté superando al actual presidente en la presumible y anticipada intención del voto. Nada está seguro para el futuro institucional de la Argentina y el actual grupo que administra al país sigue pareciendo un conjunto de  sonámbulos que no atinan a pisar terreno más o menos atinado. Hace algo más de 40 años los pobres no alcanzaban a un 3 por ciento en la Argentina, hoy el consolidado es escalofriante: al menos un 32 por ciento de esa sociedad está por debajo de la linea de pobreza.

Es difícil hacer cábalas aún sobre la continuidad de esa tendencia tenebrosa para el futuro de un país en prolongada decadencia evidente, pero lo cierto es que en el cruce de circunstancias actuales se mueve con mayor vigor la sombra de esperanza para quienes son parciales de un ominoso retorno de la mafia que gobernó más de una década a la Argentina, de la mano de Cristina Fernández. Una admiradora del modelo venezolano y con unos seguidores que han planteado la posibilidad de un plan de gobierno en esa dirección, si llegasen a ganar las elecciones de octubre. Hoy por hoy el grueso -casi un 50 por ciento- de la masa laboral argentina tiene  trabajo “en negro”, es decir informal, y la racha de cierre de empresas que no pueden resistir el  golpe del prolongado ajuste económico, sigue adelante sin que se atine a detener la sangría de fuentes de trabajo. El gobierno ha fracasado en su promesa de brindar un reacomodamiento de la situación atroz que dejó el gobierno kirchnerista, salvo en lo que  hace al blanqueo de arraigadas costumbres de laxitud en temas judiciales y de burla a la institucionalidad.

Eso vinculado con las inconsistencias estructurales que no son causadas por la actual administración aunque sí en lo que corresponde a los dictados del Fondo Monetario Internacional -organismo que ha mantenido viva la caja del gobierno a través de sus préstamos condicionados a las pautas de contracción de las cuentas públicas- mantienen en vilo la situación tanto política como económica y dejan también en vilo las aspiraciones de Mauricio Macri y de su equipo de mutantes. Las promesas incumplidas y la falta de pan y leche en la mesa de las mayorías con inadmisibles carencias y vulnerabilidad, hacen que el gobierno pierda respaldo incluso en las clases medias a las que les causa repugnancia el autoritarismo salvaje y la corrupción que campeó sin vergüenzas en la anterior administración y las deja en un callejón sin salida en lo que hace a decisión electoral. Macri y sus laderos pintaron pájaros de colores en el inicio de su gobierno hace casi cuatro años en el sentido de reducir la escandalosa pobreza que carcome al menos a un 32  por ciento de los argentinos. Eso significa que en números gruesos hay en el país unos 14 millones de pobres y de ellos 2 millones son indigentes.

También aseguró que aplastaría la inflación que perjudica a quienes tienen menores salarios y aseguró que llegaría una lluvia de inversiones para reducir las limitadas fuentes de trabajo. Nada se cumplió al respecto y, por el contrario, los indicadores contrarios al canto de sirenas se prolongaron sin solución de continuidad y fueron una bofetada al olimpismo y cierta arrogancia blanda que caracterizaron a los primeros tiempos de la gestión de Macri. Pero los engañosos cantos se prologaron hasta el presente, sin reacciones en contrario a la vista. Las posibilidades laborales se siguen cerrando bajo el peso impositivo asfixiante y la subida desaforada de los servicios públicos que ahogan cualquier expectativa de afirmación y crecimiento empresarial. El fenómeno ininterrumpido de contracción golpea sin piedad durante el actual mandato y afecta sobre todo a las pequeñas y medianas empresas, que fueron el fuerte de la economía nacional durante décadas. Es cierto que la Argentina  bajo el mandato populista convirtió al país en el paraíso de los subsidios caritativos del Estado y afirmó la pobreza por esa vía, pero la actual administración no revirtió la tendencia y por el contrario la aumentó.   El cuadro internacional es difícil y también juega en contra, con inestabilidad de los mercados y ascenso del precio del dólar, que aportan a los golpes que a diario sufren los indicadores argentinos.

La esperanza de una cosecha récord en las exportaciones agrícolas del país para este año son una esperanza precaria frente a problemas como el descomunal endeudamiento que está por encima de los índices que se plantean en el plano internacional para evitar un default. Esto hace suponer que eso de no tener caja para pagar la deuda externa se podría precipitar a partir del año que viene. Quien sea el que se haga cargo de la administración del país tendrá un panorama en el que la ingobernabilidad y el descontrol serán la principal amenaza para una tormenta perfecta. Pero lo peor es que por fuera del FMI ya nadie abre las puertas para prestarle a la Argentina y el propio organismo de apoyo financiero desconfía del futuro inmediato porque, en el transfondo, un kirchnerismo con opción de triunfo electoral es un fantasma demasiado sólido como para pasarlo por alto en los pocos meses que restan para la definición electoral. En ese marco el gobierno de Mauricio Macri se muestra sin rumbo ni plan estratégico, con “buena onda” irresponsable y sin sustento, como si fuese poco también sin un ministro de economía que genere confianza en quienes aún le ponen el hombro al frágil aparato productivo.

Todo pinta como una evidencia quizá de un fracaso irremediable y el derrumbe de lo que fue una necesaria esperanza. La oposición hirsuta se restriega las manos ante la impotencia de los “ceos y gerentes” de una administración que planteó con gestualidad “light” en los inicios de su gestión, que arreglar los problemas estructurales y cristalizados a fuego en la Argentina era para ellos nada más que un ejercicio de chasquido de dedos. Está claro que la opinión pública les está pasando factura ante tanta irresponsabilidad y ya no tiene paciencia para un aguante que tampoco tiene horizontes de esperanzas y nubla lo positivo que puede mostrar el paso de Macri por la Casa Rosada. Esto es: crear un clima de transparencia en el ejercicio de la función pública, el saneamiento de cuentas y burocracia estatal, la independencia del aparato judicial para investigar la corrupción, la lucha y no el fomento de la inseguridad. Eso además de la catarata de obras públicas, insoslayables por el atraso de décadas en este rubro, con licitaciones separadas de las trampas de las mafias. Quizá ya sea tarde para mostrar esto como eventual carta de triunfo electoral (aresprensa).

EL EDITOR - marzo de 2019 

------------

La columna Doxa expone la posición editorial de la Agencia de prensa ARES   

------------

VÍNCULOSEL SALVADOR APARTA DEMONIOS  //  TERROR Y...¿VACÍOS DE INTELIGENCIA?
Actualizado: sábado 30 marzo 2019 20:52
Related Articles: MACRI, LA CATÁSTROFE SAN ANDRÉS, CONTRACARA DEL PARAÍSO LIBROS PARA LOS QUE EMPIEZAN SOL NEGRO PARA MACRI UN VIRAJE PARA MÉXICO SANTA ANA ESCRIBE PARA INTERPELAR TRES PASOS PARA EL CIERRE PALMA DE ORO PARA SUECIA ECUADOR: UN PASO PARA QUE NADA CAMBIE PRIMER AÑO GRIS PARA MACRI
argentina mauricio macri cristina fernández

Visitas acumuladas para esta nota: 493

¡SÍGANOS Y COMENTE!