logo_aresprensa_notas
VENEZUELA, ANARQUÍA PREVIA

ACTUALIDAD  //  LA TERCERA OREJA  //  Publicado el 31 de enero de 2019  //  17.40 horas, en Bogotá D.C.

Todo Huele a Intervención II

 

VENEZUELA, ANARQUÍA PREVIA

 

 Venezuela vive ahora un estado de anarquía agregado a sus males acumulados en dos  y más décadas. No porque no tenga gobierno, administración y autoridad sino porque tiene dos presidentes y ambos  reclaman acatamiento. Uno recibe  aún el respaldo parcial de unas fuerzas armadas, que ya no reprimen de manera plena a la oposición callejera. El otro se autoproclamó, juró en una plaza pública y como si fuera una comedia propia del llamado realismo mágico, ambos miden fuerzas de apoyo internacional para definir algo que debería precipitarse dentro del país y por decisión soberana de su propia gente. Lo cual no alcanza a vislumbrarse por el momento. Mientras tanto la sociedad en su conjunto se sigue sumergiendo en el caos de la violencia callejera, potencial o manifiesta, además de la represión por parte de las fuerzas legales y paralelas que todavía acatan acatan las ordenes de Nicolás Maduro. El régimen, que hasta hace unos días era omnímodo, ya no puede manejar la mayoría de las cuentas que controlaba en el exterior como tampoco los menguados ingresos petroleros. Recursos que, ya se anunció, pasarían bajo control del gobierno paralelo.

En tanto Juan Guaidó promete amnistías y llama a los uniformados a no disparar contra el pueblo arrinconado por la crisis, lo mismo que pide el apoyo de los mandos, incluidos los que anduvieron y andan en malos pasos. Las casi tres decenas de muertos que produjo hasta ahora la represión, en este mes de agitación, se anuncia como provisional y se aguarda una sumatoria siniestra que cobraría más víctimas en la puja, pues este proceso en el tramo que se inició con la posesión de Maduro el 10 de enero, le restaría un trecho indefinido por recorrer. En el escalamiento de la compleja situación la intervención militar extranjera en el país se incrementa con la llegada de mercenarios rusos, de tal forma que este tema que espanta a algunos hace tiempos que no es una novedad.

En efecto, la profundización de las circunstancias con pronóstico reservado se cruzan sin solución de continuidad, cuando desde Rusia se conoció que ya se habría hecho efectivo el envío de un grueso número de hombres para asegurar el entorno de los ocupantes de Miraflores. El  principal de ellos considerado usurpador por la oposición y los gobiernos que respaldan a Guaidó. El personal diplomático de los Estados Unidos acreditado en la embajada de ese país, ha hecho caso omiso a la disposición de Maduro de abandonar el país. Solo se fueron quienes cumplen roles no fundamentales en el servicio. Ello no obstante que el presidente no reconocido por el  fuerte grupo de países de occidente, intimó la  salida de los funcionarios de  la embajada y ordenó el desalojo de la sede diplomática norteamericana, poco después de cerrar las sedes propias del país bolivariano, a partir de la principal en Washington.

El cuadro se agravó con el ultimátum dado y cumplido por la Unión Europea, a través de su parlamento, en el que se exigía llamar a  elecciones de manera perentoria y con garantía de limpieza en el proceso y en los comicios, bajo amenaza de reconocer al autoproclamado presidente interino, surgido de la Asamblea Nacional. Esta últim una institución reconocida ya, al igual que al nuevo presidente, por los más importantes países de la vecindad iberoamericana, salvo México y los socios ideológicos del régimen de Caracas. Las condiciones cada vez más delicadas en la situación interna y de proyección al contexto regional, así como mundial frente al país petrolero, no tiene antecedentes en varias de sus facetas. Al señalarse de que existe en marco de anarquía que agrava la situación social, económica y política  del país. se hace alusión a  que por ahora parece imposible la necesaria gobernabilidad requerida.

Bajo las actuales condiciones no podría ser posible el control legítimo ni la contención de la  agitación de la población vulnerada una y otra vez. Dos gobiernos para un solo estado generan condiciones centrífugas para una sociedad en proceso de derrumbe y con disolución ya clara del pacto social necesario para una requerida gobernanza. El cuadro se ensombreciendo sin perspectivas inmediata de reencauce, menos ante la presencia inminente o ya concreta de mercenarios llegados del otro lado del mundo para una  eventual defensa extrema de la permanencia de Maduro. Este grupo de tropas especiales, en número de 400 hombres por el momento, formaría parte de un contingente de ex uniformados que ha participado en conflictos internacionales, tales como los Medio Oriente. Esa fuerza no oficial está integrada por una entidad privada.

El precedente no menor de la internacionalización en lo que podría ser inicio un conflicto regional de mayores dimensiones, con ese personal militar extranjero en Venezuela, lo dio el llamado a los uniformados cubanos, asimilados en los cuarteles y otras instalaciones estratégicas venezolanas, desde hace varios años. Nadie, en especial por parte de las izquierdas del continente hace demasiado ruido por esa forma de intervención que con certeza consideran una suerte de “solidaridad internacionalista”, al mejor estilo de los tiempos soviéticos. Los cubanos controlan los aparatos de inteligencia, siembran comisarios políticos en las unidades militares y de seguridad, a la vez que ese tipo de personal de aseguramiento de la disciplina ideológica está incluso presente en embajadas venezolanas, como la de Bogotá.

Eso es lo que informan fuentes confiables e incluso los ciudadanos venezolanos residentes en el país cafetero, que cuando acuden a la delegación diplomática de la capital para sus trámites de rutina se llevan la sorpresa de que hay funcionarios de “la isla” entre quienes los atienden e investigan sus antecedentes. Aun si esto último no se confirmase, el resto sí es evidente y de largo aliento, constituyendo una  vergüenza como forma de subalternización colonial del estado venezolano a un país de infinito menor peso relativo, como lo es Cuba en comparación con Venezuela. Las funciones que allí cumplen estos agentes, no pocos encubiertos, están dirigidas a asegurar -al igual que los rusos e iraníes- los intereses económicos propios, además de la contención y desestímulo de una población en actitud pugnaz.

Para el caso cubano, el interés económico está fijado en especial sobre el suministro de  petróleo a precio vil, que le da sostenimiento a este otro modelo económico precario y mendicante. El ya mencionado reciente desembarco del personal militar de la empresa “Wagner” (Chastnaya Voennaya Kompaniya), le suma un ingrediente picante al caldo. Se trata de una organización paraestatal rusa aparecida hace unos 6 años y constituida por personal retirado de las fuerzas rusas, que cumple contratos privados en el extranjero bajo tutela  del gobierno de Moscú. Está compuesta por unos 6 mil hombres con experiencia aquilatada, que ya intervino no solo en el Medio Oriente sino también en África, pero es la primera vez que se movilizan a una región tan distante de su área de influencia, como lo es América Latina.

Ese es otro de los aspectos intolerables que presenta la descomposición de la situación interna venezolana. Una degradación que también está constituida por la migración masiva  más allá de sus fronteras. Una dinámica de desangre demográfico que no se detiene y podría llegar en un futuro próximo, si  no se revierte el proceso -esto es en los próximos 3 años- a más de un 15 por ciento de su población actual, en su mayoría  jóvenes y no pocos de ellos con educación terciaria. Eso  significaría una masa aproximada de unos 8 millones de personas, que harían estallar  por su peso masivo los sistemas de seguridad social de varios de los vecinos, además de colapsar la oferta laboral. Un conjunto revulsivo que  desafiaría la tolerancia, despertando la xenofobia y, al tiempo, erosionaría las condiciones de seguridad interior de los países receptores de los expulsados por carencias básicas. Venezuela es ya un problema de seguridad regional y  dos de sus máximos y tambaleantes dirigentes, Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, es cierto que se parecen cada vez más al panameño Manuel Antonio Noriega (aresprensa). 

----------

VÍNCULOSVENEZUELA, TODO HUELE A INTERVENCIÓN  //  BOLSONARO, APUESTAS VERTICALES
Actualizado: jueves 31 enero 2019 17:03
Articulos relacionados: VENEZUELA, SE AMPLÍA EL DRAMA INTERVENCIÓN HUMANITARIA EN VENEZUELA VENEZUELA, TODO HUELE A INTERVENCIÓN III VENEZUELA, TODO HUELE A INTERVENCIÓN VENEZUELA: ILEGÍTIMIDAD BUSCA AFIRMARSE COLOMBIA-VENEZUELA: RIESGO DE CHOQUE RÍO: INQUIETUD EN LA PREVIA VENEZUELA, PULSO MÁXIMO Y PRONÓSTICO INCIERTO VENEZUELA: ESCENARIOS ALTERNOS VENEZUELA: EL COLAPSO MADURA
crisis venezuela maduro guaidó rusia cuba

Visitas acumuladas para esta nota: 1167

¡SÍGANOS Y COMENTE!