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ACADÉMICO PROFESIONAL / LENGUA ESPAÑOLA EN FILIPINAS

Publicado el 08 de marzo de 2008 / 12.42 hora de Bogotá D.C. / Archivado el 24 de noviembre de 2008   

 

A pesar del embate del inglés y de los neologismos técnicos aparecidos con el auge de la Internet, el idioma español cobra cada día mayor importancia en el mundo.

EL HABLA ESPAÑOLA SIGUE EN EXPANSIÓN

Tras la terminación del IV Congreso Internacional de la Lengua Española, realizado en Cartagena de Indias, a finales de marzo de 2007, quedó claro que el español  - o si se prefiere, el castellano-  está vivo y creciendo. Las cifras hablan por sí solas: cuarenta y ocho millones de personas lo están aprendiendo en Europa y Asia, la universidad Africana de Tanzania creó hace poco su escuela para la enseñanza  de la lengua de Miguel de Cervantes, Gabriel García  Márquez y Jorge Luis Borges. Todo esto con el  anunció de la aparición en Pekín del primer periódico diario escrito en esta lengua universal por historia y presencia en el mundo.  Por si fuera poco, ya es el segundo idioma extranjero más hablado y estudiado en Malasia. Sin contar que es el tercer lenguaje más usado en el mundo, después del mandarín y el inglés.

Escribe: Doria Constanza Lizcano

Como coincidieron en afirmar los académicos que asistieron al encuentro en la histórica y emblemática ciudad colombiana, "el español se ha consolidado como lengua de comunicación universal y de la unidad iberoamericana". "La propia continuidad de los congresos constituye la mejor prueba de su éxito", dijo en la clausura de ese encuentro el director del Instituto Cervantes, César Antonio Molina, mientras el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, subrayó que la masiva asistencia a la reunión de Cartagena  "muestra que la gente tiene en esta lengua un factor de identidad".

El interés popular en los asuntos relacionados con el presente y futuro de la lengua es, además, una muestra de que la integración avanza apoyada en el español, idioma hablado por 19 países iberoamericanos. "La lengua española está demostrando que está en la base de la comunidad iberoamericana, que se puede articular en el nivel político y social", expresó el académico.

El director del Instituto Cervantes expresó además  que un ejemplo que ilustra el avance del español en el mundo fue el comentario que hizo en un almuerzo privado el ex presidente estadounidense Bill Clinton, quien manifestó que ha leído todas las obras de García Márquez en inglés, pero que su hija Chelsea lo ha hecho en español.

EL RIESGO DE DISPERSIÓN

Sin embargo, a pesar de que el periodista y escritor colombiano Juan Gossaín abrió la polémica al asegurar que tanta diversidad en el español podría conducir a "una dispersión inevitable", como ocurrió con el latín, otros académicos y colegas le salieron al paso de sus pronósticos.

"Los crucigramas que se publican en Buenos Aires son incomprensibles en Bogotá", aseguró Gossaín. "En Lima existe una academia musical dedicada a traducir a su vocabulario de  capital andina las letras de las rumbosas canciones bailables que llegan del Caribe.  Lo cierto, aunque duela admitirlo, es que cada vez nos comprendemos menos, como dice con desazón y lágrimas un célebre bolero.

 En la azarosa ruleta del idioma, hay una palabra americana que viene a ser la prueba reina, como anillo al dedo: me refiero a la palabra  "jíbaro": si bien en Puerto Rico el vocablo define al campesino blanco, en México -por el contrario- es el descendiente de las primeras formas de mestizaje, mientras en Panamá por el contrario, jíbaro es un sombrero de paja. En la Colombia  de estos tiempos turbulentos es el vendedor callejero de narcóticos. Al mismo tiempo,  en Ecuador no han podido descifrar si jíbaros son, por fin, los individuos de esa tribu indígena a la que se atribuye el privilegio mitológico de reducir cabezas, o el idioma que hablan, o ambas cosas.

LA CERTEZA DE LA ESTABILIDAD ESTRUCTURAL

El también periodista Daniel Samper Pizano demostró con cifras que, a pesar de que el español es un idioma hablado por diversos pueblos, y que está sometido a los embates del inglés, con su preeminencia mundial, y a los neologismos técnicos de la Internet, está lejos de dispersarse en supuestos dialectos mejicanos, colombianos, uruguayos o españoles, que lo hagan "incomprensible".  "Ningún colombiano ignora qué es un biberón, pero lo llama tetero; todo español sabe qué es un auto, por más que lo denomine coche", aseguró Samper, quien citó una investigación del especialista puertorriqueño Humberto López Morales,  que demuestra que el español goza de una aplastante unidad léxica, y que las desviaciones regionales son casi anecdóticas.

Al citar  estudios recientes, señaló cómo en los medios de comunicación colombianos el 92 por ciento de los términos forma parte del castellano general, aquel que el pueblo entiende de manera cabal, aunque no en todos los sitios se empleen todas las palabras.  "De 133.000 vocablos estudiados en Madrid hace siete años, agregó Samper, el 99 por ciento resultaba comprensible en México. Y de 430.000 palabras que analizó en México Raúl Ávila en 1994, el 98,4 procede del español general. De hecho, López menciona que por cada 10.000 palabras comunes, solo hay 25 regionalismos. Estas cifras deberían espantar de una vez por todas el duende de la atomización del español", dijo Samper Pizano.

De cualquier manera, las estadísticas conceden a este idioma el mayor crecimiento entre los idiomas globales; tanto,  que podría tener una difusión equiparable a la del inglés hacia mediados del siglo actual.  Pero sean o no certeras esas previsiones, lo cierto es que el español ha alcanzado una solidez que proviene, en gran parte, del esfuerzo de las Academias (y de los autores, los especialistas y, por supuesto, la población hablante) por mantener la unidad básica de la lengua española. La aprobación de las bases de la nueva gramática es un paso más en esa dirección (aresprensa.com).


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