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A-P / LENGUA ESPAÑOLA EN FILIPINAS / UNIVERSIDAD SERGIO ARBOLEDA DE COLOMBIA DESARROLLA INVESTIGACIÓN SOBRE FILIPINAS

Publicado el 29 de noviembre de 2009 / 21.30 hora de Bogotá D.C.

 

UNIVERSIDAD SERGIO ARBOLEDA DE COLOMBIA DESARROLLA INVESTIGACIÓN SOBRE FILIPINAS 

En avanzado desarrollo se encuentra el emprendimiento investigativo de la Universidad Sergio Arboleda de Colombia, para determinar claves que abran para América Latina el potencial de Filipinas como país adecuado para facilitar el intercambio económico a futuro entre los latinoamericanos y el Asia. Filipinas es el único gran país asiático con raíces comunes con Iberamérica y ese sólo hecho le confiere relieve especial en el interés geopolítico para afirmar las nuevas relaciones que se están construyendo entre los dos grandes continentes con costas sobre el Océano Pacífico. 

Escribe: Rubén HIDALGO 

En esta región del mundo, América Latina, no existe aún un interés fuerte sobre esas afinidades culturales que tienen como riqueza principal a Filipinas y que la convierten en umbral del potencial del Asia para los proyectos estratégicos latinoamericanos del siglo XXI. Todo un Continente que habla español y portugués, pero con mayor peso específico en el habla de Cervantes, se encuentra mirando hacia el Asia como horizonte de futuro para su desarrollo en las próximas décadas del siglo, pero todavía no advierte de manera explícita que Filipinas es un soporte cultural fundamental para establecer bases de proyección hacia una región y mercados con más de dos mil millones de habitantes. 

En ese marco, la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá ha desarrollado un proyecto de investigación para determinar los elementos culturales, lingüísticos, logísticos y económicos que, en conjunto, hacen de Filipinas un escenario apropiado para que los latinoamericanos establezcan relaciones multilaterales para la construcción estable de capital social y económico con comunidades asiáticas. Un grupo interdisciplinario de profesores, orientados por el investigador Néstor Díaz Videla, ha cumplido ya un setenta por ciento del proyecto programado para tres años. 

Filipinas es un país con casi cien millones de habitantes, que fue conformado desde México por España y estuvo bajo dominio español durante más de tres siglos, entre 1565 y 1898. Al finalizar el siglo XIX Estados Unidos tomó control del archipiélago filipino y después de un corto lapso de dominio japonés durante la Segunda Guerra Mundial, los filipinos asumiron el manejo de su destino a partir de 1946. En ese proceso, la lengua española que fue oficial en el país, dejó paso al inglés y al tagalo. Este último es un habla ancestral malaya que, junto con el inglés, es uno de los dos idiomas oficiales de las islas. No obstante, desde 2008, el español ha comenzado retomar su estatus de importancia social, cuando el gobierno de Gloria Macapagal Arroyo decidió su reimplantación optativa a partir de la enseñanza media del país. 

GRANDES ASOCIACIONES GEOPOLÍTICAS 

Para América Latina, además de su valor histórico y cultural, el archipiélago filipino tiene importancia determinante por el hecho de que es integrante de asociaciones multinacionales como la APEC y la ASEAN. Ambas comunidades son espacios de fuerte intercambio político y económico con vistas al futuro tanto de América Latina como del Asia. La primera asociación es el grupo de países de la Cuenca del Pacífico, en tanto que el segundo grupo reúne a los países del sudeste asiático, cuyo mercado potencial supera los mil millones de habitantes.  

Por otro lado, actualmente Filipinas es integrante observador de la Comunidad Iberoamericana de Naciones y su integración como participante pleno de la misma está condicionada al restablecimiento de los hilos históricos que tuvo y tiene el país insular con la lengua española. Todas las lenguas locales filipinas -son más de 70- tienen fundamentos de habla española que oscilan entre el 20 y 80 por ciento. El tagalo, por ejemplo, tiene un 25 por ciento de vocablos ibéricos en tanto que el llamado chavacano que se habla en la sureña ciudad de Zamboanga, puerto en la isla de Mindanao, tiene un 85 por ciento de términos españoles en una población de ochocientos mil habitantes. 

Se supone que en el presente siglo el Pacífico será el centro de intercambio mundial y los diferentes países que tienen intereses directos en esta cuenca se están preparando para asumir los nuevos retos mundiales desde este eje geográfico en el que la América Latina está llamada a ser protagonista. En ese proceso, Colombia también tiene roles que cumplir , tal como ya lo están haciendo Chile, Perú y México. El país andino tiene costas sobre el Pacífico y también sobre el Caribe, con salida al Océano Atlántico y cercano al Canal de Panamá. Eso le da una ubicación privilegiada para cumplir un papel importante frente a los nuevos interlocultores mundiales que tendrán al Pacífico como escenario básico. 

En los 20 últimos años Colombia ha hecho esfuerzos para adecuar su infraestructura vial y portuaria dirigida adaptarse a esas circunstancias. Al tiempo traza estrategias y acciones para formalizar tratados de comercio abiertos con países de la región y con los Estados Unidos. Esos esfuerzos han tenido diferentes destinos, no todos exitosos por el momento. También está terminando de construir un nuevo puerto en la región de Buenaventura, sobre el Pacífico colombiano, para afirmar ventajas en las nuevas condiciones de interlocución en el Pacífico y con el Asia.  

En el conjunto de esos movimientos también han intervenido los intereses locales. En los meses recientes la ciudad Santa Marta, en Colombia, y Zamboanga en Filipinas, han iniciado gestiones preliminares para hermanarse. Santa Marta es uno de los principales puertos colombianos, con influencia sobre Centroamérica, los países del Caribe y próximo a las cuencas petroleras venezolanas.  

La Universidad Sergio Arboleda ha emprendido el trabajo de investigación sobre Filipinas con la certeza pionera de que el sustrato cultural latino que dejaron tanto España como Portugal en el Extremo Oriente es una ventaja comparativa que aportará al esfuerzo de América Latina para posicionarse en los próximos escenarios de negociación mundial que tendrán al Pacífico como eje de rearticulación geopolítica universal. Las afinidades disminuirán los naturales choques culturales que se producen a partir de las diferencias obvias entre las milenarias tradiciones asiáticas y los jóvenes países latinoamericanos.  

Por ahora los flujos empresariales, comerciales y académicos operan sobre los potenciales directos que ofrecen las oportunidades de negocios con China, Corea o Japón que son los tres países asiáticos con más fuertes vínculos históricos hacia la América Latina. La complejización y ampliación de las relaciones entre ambas regiones del mundo obligan a pensar no sólo en las diferencias sino también esas afinidades que se construirán a partir del ancestro latino. 

En ese campo es donde la relación futura con Filipinas adquiere trascendencia. "Estamos trabajando sobre un ámbito poco explorado del Asia y es allí, en la riqueza cultural asiática cercana a nuestros propios valores, donde puede apoyarse América Latina para preparar sus negocios futuros y sus nuevas alianzas geopolíticas", ha dicho Hernando Nariño vicedecano de Marketing y Negocios Internacionales, la unidad académica de la Universidad Sergio Arboleda que lleva adelante el proyecto de investigación sobre Filipinas (aresprensa.com).  


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