La Propuesta de Hugo Chávez a la Izquierda Latinoamericana
UNA QUINTA INTERNACIONAL Y LA HISTORIA REPETIDA COMO FARSA
En una de sus críticas a las reflexiones de Friedrich Hegel, Marx dice en El 18 Brumario de Luis Bonaparte -escrito entre 1851-52- que "todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa". A fines del año pasado el presidente Hugo Chávez llamó a conformar una "quinta internacional", haciendo referencia a los otros cuatro grandes movimientos ideológico-políticos que entre los siglos XIX y XX hicieron la historia de la iquierda anticapitalista universal. La convocatoria efectuada en Caracas trae a la memoria el profético planteamiento de Karl Marx, ese ícono máximo de la impugnación al capitalismo.
Escribe: Manuel GAITÁN
En 1864, sindicalistas ingleses, socialistas utópicos franceses, republicanos italianos, asociaciones obreras de varios países europeos y anarquistas de todo pelaje se reunieron en Londres para fundar la Asociación Internacional del Trabajo, mejor conocida como Primera Internacional Obrera. Un tal Karl Marx fue el redactor de sus estatutos.
Como condición cuasi genética de este singular universo político, la asociación coordinadora de radicales y revolucionarios rápidamente se escindió en dos facciones irreconciliables: los marxistas, encabezados por Marx y los anarquistas, liderizados por Mijaíl Bakunin. Las agitaciones obreras organizadas desde la Internacional durante la Europa de esa década, tuvieron su momento de lucha culminante en el levantamiento de la Comuna de Paris, en 1871.
Muchos sucesos históricos se han deslizado en el entramado de las internacionales obreras hasta nuestros días. En 1889 se reunieron en París, gracias a los esfuerzos de Friedrich Engels , los delegados de los partidos socialistas y laboristas de Europa para crear la Segunda Internacional, mejor conocida como la internacional socialdemócrata.
Bajo la dirección del belga Émile Vandervelde, se creó el Buró Socialista Internacional, (BSI), con sede en Bruselas. En su año fundacional se declaró al primero de mayo como el Día Internacional del Trabajo en homenaje a los obreros enjuiciados y muertos en Chicago en 1886, por exigir la jornada laboral de 8 horas. La Segunda Internacional no sobrevivió a la disyuntiva en la que se vieron envueltos sus miembros: apoyar los intereses de sus estados-nacionales o luchar por los postulados del internacionalismo proletario antibelicista, ante la coyuntura de la Primera Guerra Mundial.
LA INTERNACIONAL COMUNISTA
La San Petersburgo roja , Petrogrado, recibió a los delegados del primer congreso de la Internacional Comunista, el 2 de marzo de 1919. Subió así el telón de la Tercera Internacional, bajo la presidencia de Grigory Zinoviev. La revolución bolchevique triunfante en Rusia marcó el paso del ritmo ideológico que orientaría la lucha de los sindicalistas y revolucionarios, durante buena parte del siglo XX.
El 19 de julio del año siguiente se reunió en Moscú el Segundo Congreso de la IC, o Komintern. Los delegados acordaron profundizar la lucha por la defensa y difusión del sistema de soviets de repúblicas obreras y campesinas. Ante las numerosas peticiones de adhesión que reciben, la IC establece las llamadas 21 condiciones de afiliación que deben cumplir los aspirantes. Vale la pena resaltar las siguientes cuatro:
Estos sindicatos "amarillos" no se subordinaron a la IC, aunque mantuvieron los postulados apoyo al socialismo y las luchas obreras . Sus propuestas fueron evolucionando hacia las mejoras de ingresos salariales y de beneficios sociales, en el marco de pactos sociales que prefiguraron los estados sociales de derecho. La FSI promvió las tareas de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, creada en el Tratado de Versalles en 1919. Posteriormente se constituyó como un organismo especializado de las Naciones Unidas, en 1944.
Estas últimas tres condiciones fueron analizadas por el portal trotskista Rebelión, de la siguiente manera:
A la muerte de Lenin (1924) el grupo que resultó vencedor en la lucha por la dirección del partido soviético, (Stalin) encaminó el citado partido, y, por ende, al movimiento comunista internacional, hacia una línea política que fue poco a poco separando la voluntad de las masas de la de sus gobernantes; que destruyó el profundo contenido democrático del concepto "dictadura del proletariado"; que fue gradualmente subordinando el internacionalismo a los intereses del estado soviético; y que, terminó con la vergonzante traición, del pase, con armas y bagajes, de la burocracia dirigente, a las filas del capitalismo' y al autoritarismo dirigista y profundamente reaccionario. Es claro el inmenso daño histórico que estas condiciones le hicieron al movimiento popular internacional. El estímulo decisivo al totalitarismo nazi-fascista y la implantación de la estafa totalitaria comunista son sus consecuencias. Todavía es el día en el que no se ha encontrado la brújula ideólogica por parte de los movimientos populares, gracias a este colosal error político.
LA CUARTA INTERNACIONAL
La Cuarta Internacional del París de 1938, fue el resultado inevitable del triunfo del stalinismo y de la expulsión de León Trotsky y su facción: la oposición obrera, del seno del partido comunista soviético. Sin embargo, hasta que en Europa se implantaron los regímenes nazis y fascistas entre las décadas de los años 20 y 30 (Italia, Alemania y España) y bajo el influjo de las derrotas de las políticas de los frentes populares, particularmente en Francia, fue que se organizó el cuarto intento de darle cuerpo ordenado y articulado a las organizaciones obreras. Se organizaron bajo la dirección de n Trotsky, prometían una lucha sin cuartel contra: los stalinistas, los socialdemócratas, los liberales burgueses, los fascistas y los anarcosindicalistas en respaldo de la revolución proletaria mundial.
Todavía prevalecen retoños embrionarios de la IV Internacional, quienes funcionan realmente como clubes del recuerdo añorado de lo que nunca fue, antes que como la verdadera liga coordinadora de movilización y acción política popular mundial.
EL RITMO CUBANO
La demostración de la Revolución Cubana en 1959 generó y estimuló en América Latina el surgimiento de guerrillas organizadas como ejércitos populares y campesinos. Su principal mentor y teórico, Ernesto 'Che' Guevara fue asesinado un año después de la primera conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad, OLAS, en 1966. Esta organización de casi 30 partidos comunistas y movimientos guerrilleros proponía compartir las propuestas estratégicas de la revolución cubana en estímulo de la lucha armada y la guerra de guerrillas, como método de lucha para extender la revolución en toda Latinoamérica.
El tema de las luchas obreras, gremiales y sindicales pasa a un segundo plano en la agenda política de la izquierda latinoamericana. Desde su visión es la hora del "foquismo guerrillero" que empuña las armas con la bandera antimperialista, en contra de los Estados Unidos y de sus "burguesías nacionales lacayas".
El único integrante victorioso de la OLAS fue el Frente Sandinista nicaragüense que venció en 1979, vía confrontación militar al autoritarismo somocista, con el apoyo de la oposición democrática nacional y de la comunidad internacional.
EL FORO DE SÃO PAULO
El Partido de los Trabajadores brasilero PT junto con el Partido Comunista de Cuba organizaron el hoy célebre "foro", en 1990. Se fundó como reacción al agotamiento de la estrategia foquista guerrillera implementada por la OLAS en los años 60 y ante el reflujo del movimiento popular latinoamericano debido al golpe de estado en Chile, en 1973 y a la derrota electoral del sandinismo, en 1990. Se prefiguraba en América Latina la década de las reformas liberales. La izquierda vernácula parecía en estos años una especie en vías de extinción.
No debe olvidarse que la organización que ha coordinado y apoyado el triunfo político de 11 presidentes latinoamericanos, nació de la iniciativa de Fidel Castro y Luiz Inácio Lula da Silva. La coyuntura del cese de la Guerra Fría, resultado de la caída del muro de Berlín, el triunfo electoral de Hugo Chávez en 1999, sumados al cansancio de las poblaciones mayoritarias y excluídas por el fracaso estructural de la sociedad latinoamericana -unidas a las duras consecuencias sociales de las propuestas liberales de los años 90- crearon condiciones muy favorables para que el cambio del humor político en el subcontinente, con notables excepciones, haya girado hacia la izquierda.
Las más cercanas victorias de electorales de José Mujica, exdirigente tupamaro y candidato vencedor del Frente Amplio uruguayo y el mayoritario triunfo parlamentario del Movimiento al Socialismo en Bolivia, muestran con claridad que el eje de partidos radicales y moderados, agrupados en el Foro, son actores que por acción (ALBA) y por omisión (UNASUR), giran en torno a una estrategia de apoyo o interés cómplice con el actor forista más relevante y ambicioso: el comandante Hugo Chávez, de Venezuela.
LA QUINTA DE HUGO CHÁVEZ
En la clausura del Encuentro Internacional de Partidos de Izquierda, realizado en Caracas en noviembre de 2009, el presidente Chávez llamó a la fundación de la "Quinta Internacional Socialista", como un paso adelante en su concepción del internacionalismo.
Chávez dijo, según la agencia Prensa Latina: "la Quinta Internacional debe ponerse a la altura del clamor de los pueblos y convertirse en un instrumento de unificación para salvar este planeta en medio de la crisis mundial del capitalismo". Según la agencia oficial venezolana ABN, esa convocatoria "tiene el espíritu de aquellas que la precedieron, del pensamiento de Carlos Marx, Federico Engels, y Lenin". El presidente venezolano mencionó también a Simón Bolívar y a Ernesto "Che" Guevara, entre otros inspiradores de su propuesta organizativa e ideológica.
Nos preguntamos con cierto candor ingenuo: ¿será que ya cayó el telón histórico de las internacionales obreras? ¿Es acaso Hugo Chávez el luchador y teórico que podría continuar la ruta en la que lo precidieron Marx, Engels, Lenin y Trotzky en la historia del movimiento revolucionario mundial, como inferencia de su propuesta del Socialismo del Siglo XXI y, ahora, por su llamado a fundar la Quinta Internacional?
Ante estas preguntas, muchos en Venezuela y en América Latina sospechan lo que muestra la cita de Marx sobre Hegel: la historia y sus personajes tienden a repetirse con perfil de farsa (aresprensa.com). Visitas acumuladas para esta nota: 00292
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