ACTUALIDAD
Publicado el 1 de marzo de 2005

LA ESTRATEGIA DE SEGURIDAD DE LOS ESTADOS UNIDOS

       En el marco del carácter universal que toman las decisiones económicas y políticas de los países relevantes en el actual orden mundial, es posible afirmar que los Estados Unidos han decidido asumir, por sí solos si esto fuese necesario, los riesgos de intervención en cualquier parte del mundo cuando consideran que están amenazados sus intereses.

        Esa capacidad para ejercer un despliegue de coerción armada sin mediaciones reguladoras externas a sus propias decisiones, está acompañada de una independencia equivalente en el plano económico.

        Ése, podría decirse, es parte del eje estratégico de seguridad norteamericana, aunque no las únicas variables del conjunto.

Escribe: Néstor RAMÍREZ MEJÍA*(aresprensa.com)

En la antesala de la actual guerra en Irak alguien me pidió que resumiera el texto de la estrategia de seguridad nacional de los Estados Unidos. Fue así que con base en documentos confiables  y ayudado por los datos históricos, ofrecí una síntesis de esa estrategia.

  • Defensa de la libertad
  • Poderío militar incontrastable
  • Influencia económica, política y tecnológica con impacto mundial.

VISION DE MUNDO Y HEGEMONIA

La libertad en la visión americana del mundo (su weltanshauung) es resaltada como expresión de la dignidad humana, haciendo la advertencia de que sólo aquellas naciones que protejan los derechos humanos y garanticen la libertad política y económica, podrán gozar de una futura prosperidad. La forma e lograrla sugiere el reconocimiento de su posición hegemónica, su responsabilidad, capacidades y el supuesto de derechos para moldear otras culturas y para exigirle responsabilidades a todas las naciones del globo.

El reconocimiento de su propio poderío, que nadie pone en duda, se da en el contexto de la globalización, la cual ha circunscrito al mundo a lo que Mc Luhan llamó, a comienzos de los años 60, “aldea global”, donde en principio cualquiera esperaría que los intereses también fuesen globales. La realidad se ha encargado de demostrar que una universalización de relaciones económicas y tecnológicas, tal como se está plasmando, acentúa las diferencias y hace más difícil la competencia entre naciones.

En consecuencia, algunas sociedades que han buscado el liderazgo político mundial han priorizado, para ellas mismas como es natural, la realización de los intereses del Estado que las representa e identifica, antes que los globales.

Estados Unidos ha logrado destacarse gracias al equilibrio de los dos pilares que integran su fortaleza: la base económica y el músculo militar.

Aunque ambas condiciones son evidentes, lo son más cuando se considera que las dos son  dinámicas y su devenir apunta a la búsqueda incesante de sus propios intereses, por encima de la competencia y sin ningún tipo de consideraciones, constituyendo por sí mismas las bases del proceso geopolítico.

ESCENARIOS DEL PROCESO

En el ámbito económico. Estados Unidos tiene el privilegio de contar con una moneda fuerte a pesar de sus vaivenes, circunstancia que lo convierten en el paraíso de los capitales del mundo y en el mayor mercado. Posee alta tecnología para hacer productivo el capital, economías de escala y libertad económica.

 A pesar de la globalización mantiene absoluta independencia para manejar su propia política económica, al tiempo que ejerce gran influencia sobre la OMC, el FMI y el Banco Mundial. Impone además, las reglas de juego a todos los organismos con los cuales mantiene alianzas.

Un estado que tiene privilegios como los descritos es obvio que tenga el mayor interés nacional en un principio como el del libre comercio y el libre mercado que incluye a la libertad financiera casi irrestricta. Esto se acentúa en el hecho de que esos puntos de partida son fundacionales de la llamada unión americana.

Es, desde luego, indispensable para sobresalir sobre los demás tener la capacidad de anular antagonismos y eliminar obstáculos y presiones que impiden alcanzar sus beneficios, sin importar el daño que se puede causar a terceros y, a la vez, tener el poder suficiente para neutralizar los perjuicios que puedan impactar su industria y agricultura, con el establecimiento de subsidios, restricciones comerciales y presiones que les son negadas a otros interlocutores e incluso, socios. Este cuadro de situación sin duda lo conocen muy bien aquellos países que negocian un TLC.

El ámbito militar. No cabe duda de que para sostener una ideología como la expuesta es insoslayable una posición fuerte y para ello se requiere unidad nacional. Al derrumbarse la amenaza (el mundo socialista encabezado por la Unión Soviética)  se pierde el factor básico externo para convocar unidad, por disolución del poder desafiante.

La caída del muro de Berlín, el derrumbamiento del mundo comunista y, desde luego, la llamada Guerra Fría dejaron sin amenaza creíble de confrontación a los Estados Unidos. Así, se generó un panorama en el que apareció una Rusia más preocupada por la supervivencia económica que por el mantenimiento del forcejeo hegemónico mundial. Además, se encontró a la China con capacidad para enfrentar a los Estados Unidos por Taiwán, pero sin la fuerza aérea ni la tecnología de aquél. En ese horizonte se asomó también Corea del Norte, con capacidad nuclear aunque no con la posibilidad de vulnerar de manera estratégica a los Estados Unidos.

EL PANORAMA ACTUAL

Los infortunados sucesos del 11 de septiembre lograron aglutinar de nuevo al pueblo norteamericano alrededor de una gran causa y contra un enemigo que le permite al presidente Bush su actual postura militar: posibilidad del ataque preventivo y la implementación del sistema nacional de defensa nuclear (AMB) aprovechando para ello, a su favor, las ventajas de la tecnología.

La amenaza del terrorismo por ser un enemigo real, invisible y permanente de la humanidad, sustituye a la antigua Unión Sovietica y también, en la historia inmediata, a países como Irak, Irán, Siria, Corea y Sudán, entre otros. El terrorismo representa el enemigo apropiado para los intereses de los Estados Unidos y, en cierta medida, para el concierto de las naciones. Debe hacerse la salvedad de que, más allá de las abstracciones, en ciertos momentos la imagen del terrorismo ha aparecido ligada con la actitud y acción de los gobiernos de algunos países.

Finalmente, hay que tener en cuenta que, un Estado como éste, con una fortaleza sin paralelo en el mundo tiende a defender su soberanía aunque pueda no respetar otras.

También, de manera sistemática, se ha negado a adquirir acuerdos de interés global que vayan en desmedro de su libertad de acción para la realización de sus objetivos.

El único convenio que ha aceptado como posibilidad del límite a su soberanía, es aquél que facilita el comercio internacional por ser, como se ha visto, de interés prioritario para los Estados Unidos.

Pero a pesar de quienes no comulguen con el comportamiento de la gran potencia, normalmente unilateral, no hay que desconocer que este poder hegemónico lo ejerce el principal líder y aliado de Occidente que, a lo largo de la historia en los dos últimos siglos, ha demostrado ser la democracia más sólida y ejemplar del mundo (aresprensa.com).*



* General de división en retiro del Ejército de Colombia. Es arquitecto y profesor universitario en el ámbito civil. Analista de geopolítica y temas de defensa.


Visitas acumuladas para esta nota: 02164



¡SÍGANOS Y COMENTE!







MARKETING Y FELICIDAD por Nestor Diaz Videla

2Checkout.com Inc. (Ohio, USA) is a payment facilitator for goods and services provided by www.aresprensa.com.


Todos los derechos reservados ARES 2003 - 2016                   
Volver al home