------
VEA: CINE // PROGRAMA EDITORIAL







LEONARDO FAVIO: EL ADIÓS A UN GRANDE DEL CINE LATINO / ARTES VISUALES / A-P

Publicado el 12 de noviembre de 2012 // 21.45 horas, en Bogotá D.C.

LEONARDO FAVIO: EL ADIÓS A UN GRANDE DEL CINE LATINO 

Comenzó su carrera abierta al público a fines de los años 50, como protagonista de fotonovelas en revistas semanales que se editaban en Buenos Aires. El registro lo ubicó como un joven apuesto en inocentes historias de amor de secuencias fotográficas, con aparición en publicaciones que llegaban a los quioscos de todo el país y también de algunos limítrofes. Seguía así la saga que había iniciado su madre, Laura Favio, en su natal Mendoza con radionovelas que él, Leonardo, llevó después como texto en algunas de sus canciones. Esas historias de fantasía no registraban su paso por la cárcel como juvenil infractor de la ley y tampoco registraban una historia familiar poco menos que truculenta, además de un paso fugaz por la Marina de Guerra argentina, que su indisciplina inicial le negó como voluntad de incorporación. Era descendiente de inmigrantes del Medio Oriente y, si alguien no lo sabía, el nombre de su cédula  y el pasaporte lo revelaban: Fuad Jorge Jury. 

Escribe: Néstor DÍAZ VIDELA 

En América Latina, por fuera de la Argentina, no todos saben aún que antes de ser un gran cantante, remachado en la memoria de quienes aman la balada romántica, fue director de cine con tanto o mayor éxito que su paso por el desaparecido vinilo de 33 ó 45 revoluciones por minuto. Éxitos continentales como “Fuiste mía un Verano” o “La Foto de Carnet” opacaron por un momento su resonante éxito como  cineasta gigante, que se inició con la década de los años 60. Siempre admitió que la aventura por el canto había sido un impulso para conseguir recursos financieros destinados a sus películas.  

Lo consiguió, y con lo recaudado por el éxito de las canciones fue productor de sus historias en el cine y también el director indiscutido de esas películas. Un trabajo en cine de Favio fue siempre garantía de calidad desde el anuncio de su rodaje. Así, después de “El Romance de Aniceto y la Francisca”, rodado en su Mendoza, siguieron resonantes tramas que tomaron la historia del país, en particular la de sus héroes populares, muchos de ellos rescatados de la vida de bandidos míticos, guardados en el recuerdo iconográfico de los menos afortunados.  

El Romance…” y “Crónica de un Niño Solo”, ambas de los años 60, han sido consideradas dos de los más grandes filmes de la historia de este arte en Argentina, un país que ya acumula al menos dos Oscar de primera línea para su patrimonio y prestigio nacional, pero con películas que no tuvieron la firma de Favio. Así, después de aquella célebre primera etapa de filmografía, que debe incluir a “El Dependiente” (1969), volvió a irrumpir en la década posterior con “Juan Moreira” (1973) y “Nazareno Cruz y el Lobo” (1975). 

LEONARDO FAVIO - Director de cine argentino
circa 1970

Después, el autoexilio de fines de los años 70 y una prolongada permanencia en Colombia, hasta el regreso a su país en 1987 y una tercera etapa final de producciones cinematográficas, con “Gatica, el Mono” (1993) y “Perón, Sinfonía del Sentimiento” (1999). “Juan Moreira” es la película que después de casi cuarenta años de conocida no ha podido ser superada en número de espectadores, en salas argentinas: tres millones seiscientos mil. La tercera más vista también tiene factura de Favio,es la historia del gaucho Moreira.   

Acumuló tanta fama como realizador cinematográfico que es considerado por muchos, sin discusión, como el más importante de la historia de su país. Es extraño que casi toda América Latina, fuera de Argentina, Chile o Uruguay, desconozca esa rutilante faceta de Favio y se haya quedado con su imagen de cantante de ternuras.  Es claro también que por los avatares de los circuitos de distribución esas realizaciones no llegaron a los cines por fuera de la Argentina, salvo los limítrofes

Tuvo un delicado cuidado de no mezclar su pública militancia política por el peronismo, con la de creador de arte, musical o fílmico. Aunque el toque de su trabajo reflejaba una fina tendencia hacia las historias y sensibilidades populares siempre dejó al margen sus radicales preferencias en el plano político, que no le ahorraron amarguras incluso aquella del extrañamiento de su país y de las acusaciones sobre su intervención en las muertes de simpatizantes que se produjeron en los incidentes del regreso definitivo a la Argentina de Juan Domingo Perón, en los alrededores de Buenos Aires -Ezeiza- en 1974.  

Nada de eso fue cierto y la distancia del tiempo puso las cosas en su lugar y la amargura por la injusticia de aquellas acusaciones tuvo que ver con su discreto extrañamiento en Colombia, país al que le dejó reconocimiento en algunas de sus canciones. Alguna vez dijo que jamás “bajaría línea” a los demás con el trabajo por el que mereció reconocimiento continental y porque tenía miedo que se le escapase la poesía. También afirmó alguna vez que en su mano izquierda estaban sus preferencias políticas y su público, en el centro Dios y en su mano derecha su producción estética. Fue un grande en todas las líneas que tendió (aresprensa).                          


Visitas acumuladas para esta nota: 01008



¡SÍGANOS Y COMENTE!







MARKETING Y FELICIDAD por Nestor Diaz Videla

2Checkout.com Inc. (Ohio, USA) is a payment facilitator for goods and services provided by www.aresprensa.com.


Todos los derechos reservados ARES 2003 - 2016                   
Volver al home