GOLPE INSTITUCIONAL EN VENEZUELA / ACTUALIDAD

Publicado el 10 de enero de 2013 // 15.00 horas, en Bogotá D.C.

GOLPE INSTITUCIONAL EN VENEZUELA 

La evolución de los acontecimientos en Venezuela hacían previsible lo que muestra el cuadro de situación vigente: la Constitución del país es letra muerta, un “formalismo” en la expresión del vicepresidente encargado del Ejecutivo, Nicolás Maduro. Sobre todo, pierde vigencia como formalismo cuando no satisface las ambiciones y las afugias del poder, en este caso del poder chavista que es omnipresente tanto en ese país como rebosando sus fronteras. La Constitución de Venezuela ha dejado de ser una “norma de normas” y ha quedado sometida de manera definitiva a la voluble interpretación que desde el poder se dirige hacia donde sea necesario, con tal de que ese poder no se vea limitado por la letra de la misma Constitución. Fue el propio chavismo el que propuso e impuso esa Carta Magna, a partir de su líder máximo y sobre la que éste se ha juramentado. Lo peligroso de esa manera de conducir un Estado es que la dinámica se precipita y vislumbra como el paso previo a la anarquía dirigida y a la dictadura sin contraparte. Deja de existir la ley para el conjunto, deja ésta de estar por encima de los intereses particulares, como lo exige la salud democrática de un país civilizado, y toda ley queda supeditada al arbitrio de las necesidades del déspota. Bajo ese marco es ya posible decir que Venezuela ha dejado de ser una democracia con interlocución en el mundo y se ha convertido en la dictadura que se anunciaba y que todo el mundo sabía que sobrevendría. 

Esos pasos ya se habían dado con la cooptación de los restantes poderes del Estado y sólo faltaba esto del golpe a la letra de la Constitución que los mismos golpistas hicieron valer como razón de Estado, para que el cuadro de situación antidemocrática quedase montado. La Carta Democrática de la región dice cosas distintas de las que ahora están ocurriendo en Venezuela. Entonces, cualquiera que sea el disfraz que se le imponga en lo retórico, lo cierto es que se encuentra este país y su Estado al margen del sistema interamericano. 

Al margen, incluso con las variantes impuestas por el propio Mercosur que, de la mano de Brasil y la Argentina, sacó al Paraguay de la mesa de socios e hizo entrar en su reemplazo al país caribeño por la ventana, planteando como argumento para la sustitución, lo oscuro de una conjura palaciega que impuso una alteridad de criterios políticos e interlocutores en la reciente democracia de Asunción. ¿Qué podrían decir ahora los tradicionales y el nuevo socio del Mercosur, frente a los hechos generados en Caracas?, ¿habrán advertido que con sus inconsistencias y formalidades a contrapelo han condenado a muerte a ese pacto regional?  

La camarilla en el poder de facto que despacha de los espacios administrativos del gobierno venezolano seguirá adelante en sus pasos, porque la sucesión de violencias simbólicas, legales y de concepción contra el estado de derecho no son errores, no, son convicciones profundas de un segmento político que se propuso asaltar el poder con el atajo de los votos y, esas sí, las formalidades de la democracia clásica que pasan por el acto de votar. Nunca estuvieron ellos dispuestos a respetar ley o democracia alguna. La concepción desde esos grupos maximalistas, inspirados por el Foro de São Paulo que echaron a rodar Luiz Inácio Lula da Silva y el régimen de Fidel Castro, buscó desde el comienzo recomponer una visión del mundo que se derrumbó con el Muro de Berlín. Esa tarea sigue adelante como manifestación de la multiplicidad y combinación de las formas de lucha y eso es lo que acaba de verse en el escenario de Caracas.  

Ellos no están dispuestos a respetar a la diferencia, en nombre de una democracia a la que le agregan el predicado de “popular”, pues para ellos el respetar la “formalidad” de la letra de la Constitución puede retrasar el horizonte de la revolución supranacional, aplazada por la “traición” de los soviéticos, desde fines de los años 80. En esos términos, la diferencia necesaria para que funcione cualquier democracia sana está constituida no por adversarios sino por “enemigos”, y ya se sabe que para esos hombres y mujeres imbuidos por una visión marginal de lo militar, lo que significan quienes se erigen como enemigos por diferencias de pensamiento.  

Los insultos, descalificaciones y amenazas permanentes a los reclamos y alertas de la oposición al gobierno venezolano, desde lo interno y lo internacional, muestran a las claras lo que entienden estos iluminados del tercermundismo de las voces disidentes a su visión mesiánica y totalitaria negadora de hecho del juego propio de las sociedades abiertas. Es ese el reino del “neogorilismo” que campea en América Latina. Es el imperio del dogma ideológico que reemplaza al debate, de la misma manera como lo hace el denuesto, en tanto muerte icónica y amenaza continuada al adversario, convertido en enemigo y “combatiente” sin armas en la mano. Es el mismo imaginario de las protegidas FARC y ELN, en la retaguardia y santuarios venezolanos, en su ataque a los civiles que en Colombia no piensan como ellos. Ambas organizaciones criminales aliadas de la camarilla de Caracas e integrantes también del Foro de São Paulo.  

La aspiración del control de poderes y su balance y alternancia, propios de cualquier sociedad no corroída por esa forma de cáncer ideológico que alienta el poder autoritario de Caracas, queda conculcada con la cooptación de los poderes del Estado que ha ejercido el grupo áulico y violento que conformó Hugo Chávez. El chavismo no ha respetado a su propia ley de leyes cuando ésta no le conviene y, al tiempo, se impone y profundiza como régimen totalitario, aunque también como apéndice de la afirmada dictadura que está cristalizada en La Habana. Las máscaras han caído y la farsa se ha consolidado. El timonel de ese buque tenebroso que navega en las peligrosas aguas que él mismo puso en turbulencia retrógrada, puede descansar en paz e incluso reponerse, en la tranquilidad de la capital cubana (aresprensa).       


Visitas acumuladas para esta nota: 00689



¡SÍGANOS Y COMENTE!







MARKETING Y FELICIDAD por Nestor Diaz Videla

2Checkout.com Inc. (Ohio, USA) is a payment facilitator for goods and services provided by www.aresprensa.com.


Todos los derechos reservados ARES 2003 - 2016                   
Volver al home