-------







AQUÉLLOS QUE NO QUIEREN A FRANCISCO / ACTUALIDAD

Publicado el 23 de agosto de 2013 / 19.30 horas, en Bogotá D.C. 

AQUÉLLOS QUE NO QUIEREN A FRANCISCO 

No son pocos, pero los limita el ser dogmáticos, sectarios y excluyentes. Son gorilas de un gorilismo más perverso que el primario de sus adversarios supremos brotados en las décadas de los años 50 y 60 del siglo XX. Son iguales a sus abuelos pero en la antítesis aparente del gorilismo de extrema derecha. Son el neogorilismo extremo de la ultraizquierda peronista y bolivariana. Da lo mismo donde estén: Argentina, Venezuela, Nicaragua o Ecuador. Esto, porque entre ambos coinciden en lo fundamental: en este caso, construir enemigos en aquéllos que no piensan como ellos. Fetichistas y demonizadores, alentadores y herederos de los odios verticales de sus predecesores, apologistas de la muerte “heroica”, -a partir del “iluminado” Ernesto “Che” Guevara- de sus caídos subversivos y supuestos defensores de los derechos humanos, pero solo los de ellos. Esos son los que rechazaron y rechazan en algunos casos de dientes para adentro el ungimiento del nuevo Papa. Hubiesen evitado el ascenso del cardenal Jorge Bergoglio al papado si hubiesen podido hacerlo  y pretendieron bloquearlo con una sombra negra sobre su historia de religioso, tal y como acostumbran a demonizar a sus objetivos humanos o simbólicos,  siendo maestros en ese oficio. Pero no pudieron con el nuevo pontífice y ahora su pequeñez humana y política, su miseria e infamia, la que ellos mismos crearon, los condena. 

Escribe: Rubén HIDALGO

Son aquellos herederos actuales de los que se inscribieron en una concepción de lo que fue el llamado “peronismo revolucionario” de los años 70, imbuidos por la emocionalidad y el metarrelato de la revolución cubana y la anticultura que se construyó en los años 60. Hoy al contrario de sus antecesores, no se inscriben de manera directa en la lucha armada contra las instituciones sino que la deterioran y envilecen desde adentro, aprovechando y disfrutando del salario que, en el caso de la Argentina, les brinda el propio Estado.  

Son los compañeros de ruta de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Son los abanderados del terrorismo que defiende y alienta Hebe de Bonafini y sus seguidores hoy subjudice por corrupción con los fondos de la hacienda del estado argentino y que estarían hoy en la cárcel de no ser por la protección implícita del actual régimen empoderado en la Casa Rosada. En esa misma línea deberían inscribirse los gobiernos de América Latina que son aliados de la autocracia corrupta que gobierna a la Argentina y que coinciden en líneas generales con esas políticas: acotamiento de las libertades ciudadanas, acoso y debilitamiento de la libertad de expresión, con el desprecio agregado por la buena salud económica de sus respectivas sociedades, tal como ocurre para los casos de la propia Argentina y Venezuela

Todo eso bajo la pretensión de la búsqueda de un mayor equilibrio social que, en principio nadie podría negar, y el autoritarismo abierto o implícito con la justificación de una presunción de lucha con diversos “imperios”. En esa línea están administraciones como las de Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Venezuela. A ninguno de ellos les atrae la presencia de un jerarca latinoamericano en la máxima instancia de El Vaticano que vaya a señalarles, como la hacía Francisco cuando era cardenal en Buenos Aires, sobre el asalto al tesoro público, el mantenimiento de las condiciones de pobreza con perversos fines políticos, para colmo disfrazados de una presunción de cambios revolucionarios.  

En ese sentido, la presencia de Hebe Bonafini y su discurso incendiario, en el círculo áulico del gobierno de Buenos Aires, pretende tapar la mancha de la corrupción de sus obras sociales -las del gobierno y las propias de Bonafini- que, financiadas también por el Estado, es un botón de muestra  -uno más- de aquello que Francisco condenó a veces sin hacer nombres directos antes de alcanzar el papado. El nuevo Papa nunca ha negado sus propias aspiraciones de fe y de requerimiento al poder político para atenuar la pobreza y su afecto concreto hacia los menos favorecidos, pero no a través del anacronismo ideológico que con frecuencia aparece amarrado a las parábolas de violencia que en las últimas décadas han ensombrecido a varios países de América Latina

Esto que ha ocurrido en la Iglesia es un desafío político e ideológico frente a la clientela de quienes hoy ocupan el centro de la escena en el pensamiento mesiánico. Francisco no disputa poder político, por ejemplo, a las cabezas visibles del ALBA pero desde El Vaticano y con el peso de la fe y de la cultura hegemónica de cinco siglos que construyó la Iglesia en América Latina, está de manera imprevista por encima de ellos. No es poca cosa y los señalados lo saben. En un salto de trapecio de una de las que no quieren a Francisco, la presidenta del país de origen del nuevo Papa, Cristina Fernández, trató de congraciarse y subirse al carro del carisma y el cariño que despierta el pontífice a donde vaya.  

Él le abrió las puertas de su casa en Roma de inmediato y después de su elección,  dejando de lado la circunstancia de que nunca, mientras fue Arzobispo de Buenos Aires, la presidenta lo recibió en audiencia oficial y que además, como presidenta, no participaba de las ceremonias religiosas de alto impacto que se celebran en la Argentina con motivo de las fiestas patrias o religiosas, en actos de reiterada soberbia y desprecio a la Iglesia argentina. Hubo 14 pedidos de audiencia formulados por el arzobispado argentino a la mandataria y ninguno fue atendido, el gobierno ni siquiera se molestó en responder a alguno de los requerimientos realizados.  

El rechazo de la administración argentina al cardenal Jorge Bergoglio provocaba escándalo en el Río de la Plata y eso no fue obstáculo para que la poco esperada elección del Papa latinoamericano provocase el diametral y patético golpe de perspectiva de la presidenta Fernández, anticipando desde la capacidad simbólica e influencia de la Iglesia, la reciente derrota electoral por rechazo generalizado que anuncia el final de ciclo de la arrogancia termocéfala de los neogorilas argentinos que anidan en el gobierno, sus círculos de poder, su clientela local y  también de sus aliados y  sus pares en América Latina (aresprensa).


Visitas acumuladas para esta nota: 00635



¡SÍGANOS Y COMENTE!

Site map





MARKETING Y FELICIDAD por Nestor Diaz Videla

2Checkout.com Inc. (Ohio, USA) is a payment facilitator for goods and services provided by www.aresprensa.com.


Todos los derechos reservados ARES 2003 - 2016                   
Volver al home