-----
-----
-----

------







VENEZUELA: EL COLAPSO MADURA / ACTUALIDAD

Publicado el 07 de marzo de 2015 / 17.50 horas, en Bogotá D.C.

VENEZUELA: EL COLAPSO MADURA

El agravamiento de la situación venezolana y la actitud de la facción gobernante establecida en Miraflores, que redobla su apuesta frente a la crisis generalizada, tienden a profundizar la polarización, el enervamiento de la población y las sombras que se ciernen tanto en los pronósticos inmediatos como hacia el futuro concreto y de largo plazo del país.  Ya no hay pajaritos en las alocuciones del presidente Nicolás Maduro, ni metafísicas guías espirituales que lo aconsejen desde el más allá sino convocatorias directas por la ayuda de Dios para que arregle lo que devastó esa “utopía retrógrada”, tal como lo es el proyecto que se desarrolla en ese país desde hace más de tres lustros. Ahora, lo que abunda en las desaforadas alocuciones presidenciales es la denuncia de complots y alianzas o ejes internacionales contra su sombría gestión, pero el verdadero peso activo en su contra es el conjunto de factores que no permiten bajar los índices a depreciación de la moneda, la criminalidad, la escasez y la tensión social a flor de estallido generalizado. Esta última provocada también por la constante violación de los derechos humanos que se ejerce desde el poder central y su direccionalidad política, como en el avance en la generalizada conculcación de libertades.

Escribe: Rubén HIDALGO

Desdichada resulta la perspectiva ante lo vigente, porque es Venezuela un país que desde una perspectiva racional no tiene razones para estar sumergido en semejante  tormenta, con una inflación que es de las más altas del mundo y se proyecta hacia un incontrolable 100 por ciento en poco tiempo, junto con un desabastecimiento integral de medicamentos y productos básicos de la canasta familiar. Esto, además de la fractura clara entre las previsiones presupuestales y los ingresos reales de la hacienda pública, agregada a la duda sobre la capacidad que pudiese tener esa hacienda para enfrentar sus compromisos, conforman un conjunto que anuncia una posible cesación de pagos en plazo cercano. A lo anterior se sumaría la paralización de importaciones por la carencia de divisas y al cúmulo de factores negativos debe además agregarse la inseguridad tanto jurídica como financiera para los exportadores extranjeros que le aportan a Venezuela.

El corolario de lo anterior es la profunda división social que produjo la parábola chavista en Venezuela y la feroz persecución contra los opositores junto con las recientes órdenes a las tropas, vía decisión ejecutiva,  de disparar sobre aquellos que participen de manifestaciones y protestas contra el gobierno. Orden que ya cobró su primera víctima en un niño hace pocos días, circunstancia trágica que, si se suma a las muertes que dejaron hace un año las protestas y que terminaron llevando a las mazmorras del régimen a varios de los principales dirigentes de oposición, entre ellos el ya legendario Leopoldo López, dejan poco margen para pensar en la posibilidad de un freno a una eventual desestabilización generalizada del orden político y social. El cuadro de situación de por sí disolvente podría  en cualquier momento desbordarse aun más y profundizar el ya vigente drama cotidiano que se vive y que golpea al ciudadano común, incluida la población que siempre ha sido el respaldo político del actual control gubernamental.

El encono y la polarización, que no tiene síntomas de ceder en lo que hace a la pugnacidad de las posiciones enfrentadas, encuentra estímulo en la misma actitud del gobierno y de sus principales voceros, incluido el jefe del estado, Nicolás Maduro.  Así, lo que es ya una dictadura tropical está a punto de convertirse en una sangrienta dictadura tropical, proceso que se había iniciado en la escandalosa criminalidad callejera operada por la delincuencia en aumento y no contenida, mientras apunta a crecer el número de víctimas de la violencia política que crece y se atiza desde el Palacio de Miraflores. Varios gobiernos de la región, incluido el colombiano, ya están trazando escenarios en prospectiva para determinar las actitudes y decisiones políticas que deban tomarse en el caso de que la grave situación del vecino tome una dinámica sin retorno. Las movilizaciones de la población, a favor y en contra del gobierno bolivariano, acentúan la incertidumbre hacia lo inmediato y en el inicio de un año electoral. La crisis tiene el agregado contundente de la caída en los precios internacionales del petróleo y del enervamiento de arrastre entre el desarrollo del proyecto oficial “por el socialismo” y la impugnación del mismo que llevan adelante los opositores.

La violenta captura, el secuestro, y puesta en prisión con violación flagrante de derechos humanos de las voces que cuestionan el manejo del Estado, al margen de lo que establece cualquier estado de derecho –algo que en Venezuela hace tiempos dejó de existir, en la medida en que el poder judicial está cooptado por el poder ejecutivo- tuvo en los últimos días un efecto imprevisto en contra del gobierno con la captura del alcalde de Caracas. El repudio internacional contra el poder de la dictadura que encabeza Nicolás Maduro no se hizo esperar y esta vez han sido reiteradas las voces de algunos gobiernos, en pasillos, y de personalidades que rechazan ya sin tapujos el aplastamiento del régimen a lo poco que queda de libertades democráticas en el país sudamericano. Es sabido que el gobierno de tendencia totalitaria y estalinista, ya en vida del fallecido Hugo Chávez, dejó de cumplir lo pactado en la Carta Democrática. Ahora Maduro lo ratifica sin tapujos ni escrúpulos. Eso de los escrúpulos es evidente que no tiene el conjunto de la camarilla enquistada en el palacio de Miraflores y en sus dependencias administrativas y territoriales.

La inminencia de elecciones para la renovación de cargos locales y parlamentarios también le agrega a lo traumático del escenario de pugnacidad entre oficialismo y oposición. Vuelven a surgir las sospechas y las voces de anticipación de un fraude ante el derrumbe de imagen de quienes radicalizan sus voces hacia un proceso al cual ellos mismos siguen considerando “revolucionario”. También aparecen voces que anuncian posibilidades de un golpe o de un autogolpe.  En el primer caso es el gobierno del presidente Maduro el que señala a la otra orilla del espectro, en el sentido de preparar un complot e insistir en derribar de manera ilegal a su gobierno. En la segunda opción, quienes critican la gestión bolivariana y su opción ideológica insisten en que, acorralado tal como está y en una confrontación que no cesa ni se vislumbra que lo haga, el gobierno podría optar por reemplazar al presidente Maduro para radicalizar la apuesta ideológica, económica y política, con un cese absoluto del estado de derecho y de las vías democráticas.

Esto incluiría la alteración del actual panorama electoral y la eventual postergación de las próximas elecciones. El gobierno teme una derrota en las urnas, incluso con fraude, y el cúmulo de factores en contra que golpean a la administración Maduro y a sus entrañas, hacen temer la búsqueda de salidas extremas y la eventualidad de un baño de sangre. Algo que cancelaría el delicado y alterado equilibrio democrático del continente, luego de más de tres décadas de cierre en la región de un largo periodo de gobiernos autoritarios. El clima político y social que se vive en Venezuela no es otra cosa que una profundización del deterioro y cancelación de las pautas y reglas establecidas en la ya mencionada Carta Democrática que firmaron los gobiernos de la región, incluida la misma Venezuela. Es un panorama sombrío en el cual no se descartan las referidas salidas aún más oscuras, como parte del derrumbe de garantías en derecho que se suman por parte de las acciones reiteradas del gobierno de Caracas contra sus contradictores y la civilidad. El aumento de la represión y el anuncio de mayor coerción contra la población en general y contra la oposición en particular no garantizan hoy la supervivencia del régimen dictatorial que encabeza Nicolás Maduro (aresprensa).                           


Visitas acumuladas para esta nota: 00993



¡SÍGANOS Y COMENTE!







MARKETING Y FELICIDAD por Nestor Diaz Videla

2Checkout.com Inc. (Ohio, USA) is a payment facilitator for goods and services provided by www.aresprensa.com.


Todos los derechos reservados ARES 2003 - 2016                   
Volver al home