logo_aresprensa_notas
CAMBIOS PARA UN CHILE AGITADO

ACTUALIDAD  //  Publicado el 15 de marzo de 2020  //  15.30 horas, en Bogotá D.C.

 

CAMBIOS PARA UN CHILE AGITADO

 

En menos de un semestre las condiciones sociopolíticas de Chile cambiaron de manera diametral. Desde la condición de modelo a mostrar hasta el caos  disolvente de unas expresiones callejeras que parecieron incontrolables y, luego, un referendo para una eventual reforma constitucional sobre la cual decidiría la ciudadanía a fines del abril que se aproxima.  No es posible saber aún si la gimnasia democrática servirá para que las aguas vuelvan a su cauce: esto es la tranquilidad institucional. Pero, por ahora, ese sería el camino inmediato en el intento de brindar algo de calma a una sociedad que parece, en la coyuntura, haber perdido el rumbo o se encontraría en transición hacia uno distinto del ensayado desde el advenimiento de la nueva democracia. La médula de la protesta que surgió como erupción espontánea y masiva a mediados de octubre del año pasado no es nueva en la región, aunque parecía imposible que pudiese aflorar en Chile: desequilibrio y asimetría social confrontados con resultados macroeconómicos que en la superficie del consolidado estadístico aparecían como satisfactorios.

 

Aunque la inconformidad larvada no tuvo atenuantes en la rigidez de un modelo económico que se mantenía desde la gestión militar, que surgió en 1973 y se prolongó hasta finales de los 80, nada anunciaba el estallido. El simple anuncio del aumento en el precio del transporte público desató la ira contenida y el resto ya es conocido porque el sarampión de la protesta se proyectó a Ecuador y Colombia, además de las salidas oportunistas de quienes siempre están dispuestos a pescar en aguas revueltas. Uno de ellos fueron los inefables extremistas enquistados en la nave a la deriva trágica que es Venezuela, cobrando por ventanilla el rédito político de las protestas.

También estuvieron allí los mapuches subversivos del sur chileno que, desde hace mucho, plantean de manera a veces encubierta y otras abierta y con violencia, la eventualidad de quebrar la unidad geográfica de Chile así como la de la Argentina, para crear en la Patagonia de ambos países un remedo de estado fundamentalista, con evocación hacia las raíces indígenas. Un sector de esos mapuches tiene el larvado apoyo de Gran Bretaña, con nobleza ancestral incluida, y ese solo hecho pone de manifiesto -si se mira lo que ocurre en el Medio Oriente desde el fin de la Primera Guerra Mundial- lo que se esconde detrás del apoyo indígena y británico en la sombra al resto de inconformes.

Porque ese apoyo político desde el lado de la subversión no es inocente, aunque de manera con frecuencia inocente muchos acudan con razones valederas a las manifestaciones de protesta contra el gobierno y el estado chileno. El más vulnerado en la contingencia es la administración de Sebastián Piñera, quien aparece como el responsable de todos los males habidos y los imaginados. Es por ello que su nivel de impopularidad dificulta la gobernabilidad del ejecutivo y se pone en riesgo todo el entramado institucional, en una crisis que podría prolongarse en su arista incendiaria para que todo tienda a derrumbarse, o se derrumbe de manera irreversible. El gobierno ha respondido con prudencia, y la represión obligada al vandalismo era de esperarse.

También eran de esperarse la reacción de  discurso e impugnación a la respuesta de la fuerza legítima del Estado. Estuvieron de nuevo allí los oportunistas agazapados y los que confrontan a cara descubierta, en apoyo de aquellos que con el rostro encapuchado tuvieron como objetivo el destruir los bienes públicos y la vulneración de derechos a quienes no tenían intención de participar en las manifestaciones pugnaces, además de atentar contra la integridad física de los funcionarios uniformados que enfrentaron a vándalos de oficio y coyuntura, junto a quienes operan como subversivos de vocación. Es cierto la contención cobró un precio alto, pero la responsabilidad al respecto no es de un solo lado.

La credibilidad de Piñera está por el suelo, apenas algo más de un 5 por ciento, y aquella institución con mayor prestigio entre los chilenos, el cuerpo policial de Carabineros, pasó de casi un 60 por ciento a menos de un 20 en breve lapso. Ahí está una de las mayores aristas del peligro que enfrenta Chile. También es un riesgo grave que persista el estado de cosas en aquello que se señaló como el desequilibrio que traba el acceso al bienestar económico de segmentos gruesos de la población, además de condiciones enervantes, como lo son la dificultad de acceder a una educación de calidad y a una mesada digna de jubilación, porque ambos frentes de bienestar y nivelación social están en manos privadas y, además, son privativas frente a las aspiraciones mayoritarias, según los críticos del sistema.  

Es real que ningún sector político tradicional ha logrado capitalizar para sí el descontento. La victoria, si se quiere inesperada del actual jefe del ejecutivo chileno, lo dice todo. El electorado estaba fatigado de la hegemonía que mantenía la izquierda moderada, cuya última representación estuvo en cabeza de Michelle Bachelet. Es por ello que el extremismo conspirador, que había agachado la cabeza después de la presencia militar en el control del país, tuvo ahora una oportunidad de oro sin siquiera asomar sus variadas cabezas. Pero ahí está, tanto como lo estuvo entre bambalinas durante el paso del sacrificado Salvador Allende por La Moneda. Esa es la otra cara del riesgo que se presenta para el futuro inmediato de los chilenos, de igual forma como lo está en algunos de los países cercanos: Argentina y Colombia son dos sobre los que acecha el peligro (aresprensa). 

 ----------

VÍNCULOSDESDE TEHERÁN A BOGOTÁ II  //  DESDE TEHERÁN A BOGOTÁ  //  DAVOS, LA CUARTA REVOLUCIÓN
Actualizado: domingo 15 marzo 2020 16:11
Articulos relacionados: VESTIDOS DE BAÑO PARA LA MUJER CÓMODA SAN ANDRÉS, CONTRACARA DEL PARAÍSO SOL NEGRO PARA MACRI II LIBROS PARA LOS QUE EMPIEZAN SOL NEGRO PARA MACRI UN VIRAJE PARA MÉXICO SANTA ANA ESCRIBE PARA INTERPELAR CHILE: PÉNDULO DEMOCRÁTICO TRES PASOS PARA EL CIERRE PALMA DE ORO PARA SUECIA
crisis chilena 2020

Visitas acumuladas para esta nota: 1167

¡SÍGANOS Y COMENTE!