CUATRO EQUIPOS EN ASCUAS
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ÓRBITA FÚTBOL  //  ELIMINATORIAS CATAR 2022  //  Publicado el 25 de enero de 2022  //  21.15 horas, en Bogotá D.C.

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Lo que hasta noviembre fue apenas tensión por los movimientos en  la tabla de posiciones durante las eliminatorias sudamericanas al próximo mundial en el Medio Oriente, se convierte ahora en angustia. Aquellos que quedan en mitad de la clasificatoria disputan dos lugares en apenas cuatro partidos. Se descuentan los dos grandes porque están en la punta ya sin exigencias. Argentina y Brasil quedaron clasificados y se pueden dar incluso el lujo de perder los encuentros postreros  pues nada alterará lo que dice  la señalada tabla sobre las dos tradicionales cabezas sudamericanas. Aquellos cuatro angustiados son casi la mitad del grupo sudamericano y al tiempo son los dueños de todas las afugias de la hora. Está por fuera de ese catálogo desesperado el Ecuador de Gustavo Alfaro, que figura tercero a seis puntos de quien le sigue y con holgada ventaja en el gol diferencia. Esa que sigue es Colombia, que va detrás como cuarto en capilla. Es esta Selección a la que le respiran en la nunca los otros tres aspirantes serios para quedarse con ese cuarto lugar, el último con clasificación directa, y en conciencia de que queda un quinto sitio que irá a repechaje, con un team extracontinental. Estos otros son Perú, Chile y Uruguay. En el último tramo de esta larga historia golpeada por la pandemia, el cuarteto tiene una pendiente en contra, hacia arriba, de pronóstico reservado y con difícil trámite. Ellos se juegan a todo o nada en los partidos que restan entre el fin de este enero que estrena el 2022 y el próximo marzo, porque se cierra el calendario y nada queda por delante para que el aludido grupo de los cuatro tenga otras opciones para optar por el viaje a Catar. Los  que se comen las uñas tienen al menos dos cruces de muy difícil trámite. Colombia suma hasta hoy casi quinientos minutos sin hacer goles.

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Esos cuatro entonces, todos, la tienen complicada para poder alcanzar el objetivo único: la clasificación. Lo indudable, dos de ellos levantarán los brazos y los dos restantes los bajarán con frustración. En primer término está la cuarta casilla en la vigente e inestable coyuntura clasificatoria, la que ocupa Colombia. Entre el 28 de enero y el  primer día de febrero deberá enfrentar en su plaza al candidato Perú y después a la clasificada  Argentina, a esta última en Córdoba, en el centro del país anfitrión. Más allá, el 24 de marzo, los cafeteros esperarán a los del Altoperú en su casa de Barranquilla y luego se verán la cara con Venezuela y con su nuevo D.T., un viejo conocido de los colombianos. Nada fácil para este aspirante por ahora cuarto porque, en primer término, los peruanos se supone que nada regalarán, debido a que tienen los mismos puntos de Colombia (17), aunque no los favorece el gol diferencia y es eso lo que los pone en el menos estable renglón del repechaje obligado. Es una condición para nada cómoda que los obliga tanto o más que al rival. Colombia viene de una secuencia de empates, en tanto que los de Gareca se impusieron en los dos últimos encuentros, ante Bolivia y Venezuela.

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El resultado frente los argentinos en Córdoba tiene pronóstico reservado para los de Reinaldo Rueda, quienes en marzo después del pulso con los del Altiplano definirán el último compromiso en territorio venezolano. Los dos primeros partidos y el último podrían traerle dolores de cabeza al equipo de Rueda.  Para el Perú tampoco las cosas son fáciles en lo que queda del largo e interrumpido certamen, que sufrió por el bache impuesto por la peste. Hay cuatro goles en contra de diferencia con el que lo precede y en Barranquilla, antes de finalizar este enero, ambos necesitan ganar, sí o sí. Por ello debe suponerse que los visitantes tratarán de mantener su racha de dos triunfos previos en el intento de tampoco resignar posiciones, e incluso buscarán arrebatarle el cuarto puesto al rival para salir del incómodo quinto espacio que ahora ocupa. No obstante la localía no es este un partido fácil para Colombia, que no ha podido apartarse de la igualdad en resultados recientes, y de 472 minutos sin marcar tantos, lo cual hace cundir el escepticismo entre sus hinchas. El choque será para alquilar balcones porque, como queda dicho, los cafeteros deberán después medirse con los ya acomodados argentinos.

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Los de Gareca por su lado esperarán luego a los ecuatorianos en domicilio propio. Este partido es otro clásico del Pacífico y los del centro del mundo llegarán a Lima después de medirse con Brasil en Quito. Los otros dos conjuntos en riesgo extremo de pérdida de clasificación son Chile y Uruguay. Ambos tienen 16 puntos, apenas uno por debajo de Colombia. Pero los chilenos tienen ventaja de acuerdo con los goles en contabilidad negativa. Chile tiene un gol acumulado en contra y enfrentará en casa a la Argentina el 27 enero, un día antes que dos de los angustiados. Argentina se puede dar el lujo de perder en la altura de Calama, Chile no, como ocurre con Colombia en su  residencia del Caribe. Tampoco el Perú puede darse lujos tanto en Barranquilla como en Lima. Ecuador, ante Brasil o el Perú, aún puede rifar los seis puntos de ventaja que tiene en la tabla sobre Colombia. Aunque es claro que ninguno de ellos declinará, porque sím algo de lo que  ya tienen y son los de Alfaro, en ese tercer lugar de las posiciones generales, el que tiene mayor ventaja en relación con los cuatro nerviosos de la lista. Uruguay, por su lado, está en la misma posición de la tabla que los trasandinos, pero tiene en contra nada menos que siete goles.

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Es demasiada diferencia para los orientales si el puntaje siguiese apretado o igualado en el tramo postrero del certamen. Los charrúas irán a Asunción para su primer compromiso y luego esperarán a la colera Venezuela, en su patio de Montevideo. Los patriotas, ahora dirigidos por José Pékerman, chocarán con Bolivia en domicilio antes de viajar a la ribera oriental del Río de la Plata. Lo anterior es apenas una variable en contra para los cafeteros. Apenas una ventaja psicológica de Venezuela, que se refuerza en una circunstancia que es histórica: suele ser frecuente que la vinotinto amargue las fiestas futboleras de los vecinos y ahora los dirigidos por Pékerman saben que la presencia del orientador austral afianzará la autoconfianza para intentar vencer a sus rivales en casa y arruinarles un final feliz. Eso ocurriría si Colombia llega al compromiso aún sin saber si tendrá opción para viajar a Catar y dependiese de ese partido para alcanzar lo que busca. Ese cruce de marzo será una suerte de ajuste cuentas con la historia, si se considera además la manera como salió Pékerman de la conducción del equipo colombiano, al concluir el Mundial pasado.

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Así como nada queda por definir en la punta de la lista, tampoco queda mucho por decir sobre los que están en el fondo. Bolivia y Venezuela, ya están resignados al respecto en este ciclo y lo que resta es tan de trámite como de rutina. A esa breve lista podría sumarse Paraguay, que en esta eliminatoria ha decepcionado. Salvo el honor de los resultados para los partidos que quedan por disputar, todo parece haber quedado escrito. Lamentable tanto para los muchachos de Bolivia así como para los que ahora dirige el acreditado trainer argentino. Bolivia no ha regresado a un Mundial desde 1994 y Venezuela aún no ha podido estrenar asistencia  a la cita universal del fútbol. El balompié de los venezolanos ha evolucionado en los últimos años pero aún no es suficiente como ha vuelto a quedar claro en esta Eliminatoria. La reciente contratación de Pékerman es para el largo recorrido que queda, después de Catar, hasta el próximo torneo mundialista. Ese es el compromiso del nuevo orientador de Venezuela, quien no solo debe enfrentar lo que es propio del fútbol sino también los que sufre el país que lo ha llamado para conducir el timón de esa Selección. Todo lo demás en esta Eliminatoria ya comienza a ser historia (aresprensa).

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VÍNCULO : CHISPAS EN MITAD DE LA TABLA

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