-----
____







FIDEL CASTRO: LA MUERTE NO ES VERDAD / ACTUALIDAD

 

Publicado el 30 de noviembre de 2016 / 19.00 horas, en Bogotá D.C. 

FIDEL CASTRO: LA MUERTE NO ES VERDAD 

En estos momentos de duelo nacional en Cuba es preciso recordar la idea de José Martí, según la cual la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida, truécase en polvo el cráneo del cual alguna vez ideas valiosas germinaron, pero las ideas son eternas.  Tanto a amigos como enemigos de la Revolución Cubana con la muerte de Fidel Castro les ha rondado en la cabeza las teorías sobre la Necesidad histórica o no de los grandes líderes para asegurar el éxito de procesos trascendentales en la historia. Algunos, erróneamente, han pensado que dicha revolución ha sido simplemente el producto de la tozudez o el capricho de una personalidad aislada: Fidel Castro. 

Escribe: Pablo Guadarrama González * 

  Una explicación tan sencilla solo es posible en una mentalidad que ignore tanto las condicionantes como los reales agentes de los procesos sociales. Pero, claro está, esa es la fórmula que a esa mentalidad le conviene, para negar la validez de un proceso que posibilitó desde su gestación hasta la actualidad, la participación popular en los destinos de la nación cubana. Por otro lado, puede servir para aquellos ilusos que consideraron que con su muerte -en este caso natural, pues no se debe olvidar que tiene el record mundial de atentados fallidos- la Revolución llegaría a su fin y se restablecería la supuestademocracia”. 

  Nadie debe ignorar la especial significación de los líderes carismáticos en determinadas circunstancias históricas en que son imprescindibles. El caso de Fidel no es una excepción sino una confirmación de la regla. Existen momentos coyunturales en la historia, como en las grandes batallas, en que la orientación acertada o no de un líder como él, pudo haber sido decisiva. Un buen ejemplo se observó cuando en los primeros momentos de la agresión mercenaria de Playa Girón (Bahía de Cochinos), en abril de 1961, parecían que las cuantiosas bajas causadas en un batallón de milicianos defensores de la Revolución, ya proclamada socialista, podían tal vez aconsejar una retirada

Sin embargo, la orden del Comandante en Jefe fue avanzar mucho más, y esa actitud decidió que se produjera la primera derrota del imperialismo yanqui en tan cruciales momentos. Otros fueron los momentos también en que su fe en la victoria jugó un papel de vital importancia en el rumbo de los acontecimientos, al punto de que el pueblo cubano llegó a acostumbrarse a la idea que sólo donde Fidel ponía la mano se podía asegurar un buen desarrollo de los procesos deseados. Esta idea indudablemente portaba su aspecto negativo, pues inducía a pensar que en circunstancias en las que él no interviniese directamente podrían ser contraproducentes los resultados

Por esa razón insistió tanto Fidel en la inmortalidad del Partido Comunista de Cuba, en el sentido de su programa y praxis política, más allá de las personas que lo componen en su devenir histórico. Desde los primeros momentos de la constitución de ese nuevo partido fue Fidel uno de los más propugnadores de la sabiduría colectiva del mismo y de la aceptación de su insuperable valor como órgano colegiado de dirección. Sin embargo, no siempre ha sido acogida esta idea con beneplácito común y tal vez ha llegado el momento preciso, ahora con su ausencia física, en que se hace más necesaria que nunca antes

Al menos eso se pudo apreciarse en las declaraciones de Raúl Castro, al enfermarse Fidel en el 2006 y al expresar que un líder de tal magnitud era insustituible por lo que sólo una adecuada acción común y sabiamente coordinada del partido, podía conducir a elaborar políticas acertadas. Por eso muchos han considerado, sin faltarles razón, que independientemente de su presencia física, aunque hubiese declinado sus responsabilidades al frente del gobierno y del partido, necesariamente debía realizarse el proceso de descentralización de algunas de sus responsabilidades

Algo que se produjo paulatinamente, después de su prolongada enfermedad, y se convirtió en ineludible preparación para los momentos actuales en que ya no se cuenta con su regia personalidad, aunque sí con su sólido ideario y ejemplo de valentía. Las últimas seis décadas han sido de prueba de la madurez de la Revolución Cubana. Ante todo, al manifestar ese pueblo su capacidad defensiva ante una posible agresión militar. Aunque con razón muchos consideran una locura, no puede descartarse tal posibilidad si se valora la postura beligerante de algunos de los presidentes norteamericanos

Tal vez sea este también un momento de medición de fuerzas, pues el país ha puesto en alerta sus reservas militares en un reciente ejercicio nacional para la defensa del país la pasada semana. El agresor debe saber medir bien el posible impacto internacional que traería aparejado una intervención militar en Cuba, si se toma en consideración las innumerables expresiones de solidaridad con este país emitidas por numerosas personalidades y entidades de todo el mundo en estos días de tristeza para la mayoría de este pueblo frente a las grotescas expresiones de festejos de unos buitres en Miami, por la muerte de Fidel

Tal vez, más que nunca, tanto Fidel como su pueblo hubiesen pensado en la validez de aquella profunda idea de José Martí, cuando con certeza aseguró: “Nada es un hombre en sí, y lo que es, lo pone en él su pueblo. En vano concede la naturaleza a algunos de sus hijos cualidades privilegiadas; porque serán polvo y azote si no se hacen carne de su pueblo, mientras que, si van con él y le sirven de brazo y de voz, por él se verán encumbrados, como las flores que lleva en su cima una montaña”. Desde los primeros días del proceso revolucionario cubano, no fue el protagonismo de una personalidad aislada, sino la participación del pueblo, representado en sus mejores hijos

 Aquellos que asaltaron el cuartel Moncada, desembarcaron en el yate Granma, lucharon en la Sierra Maestra y en las ciudades, se enfrentaron a sabotajes, atentados y otros actos terroristas hasta fronteras insospechadas fue decisiva, como lo sigue siendo en la actualidad, encarnaron las palabras del prócer fundador y del líder de la Revolución de 1959. La Revolución Cubana la dirigió exitosamente Fidel, pero no la hizo él, sino su pueblo. La revolución la ha hecho y la sigue haciendo el pueblo de Cuba. Fidel trascendió a la inmortalidad antes de su muerte. Hasta sus adversarios lo reconocen como uno de los líderes de mayor prestigio mundial en las últimas décadas, por varias razones. 

Entre esas razones deben señalarse:  su humanismo práctico y revolucionario, su internacionalismo, su optimismo y confianza en la perfectibilidad humana, su convicción de que es posible una sociedad superior y más humana que el enajenante capitalismo, su ejemplo personal de crecerse ante las dificultades y afrontar con valentía todas las adversidades, pero en especial su profunda fe en el pueblo cubano y en su capacidad de luchar por una sociedad más justa y equitativa. Por supuesto su desaparición física es dolorosa y afecta de algún modo la sensibilidad del pueblo cubano

Pero de ahí a pensar que este lamentable hecho vaya a desencadenar una renuncia a la lucha revolucionaria y por el socialismo va un largo trecho. En verdad ya llevaba varios años separado de la dirección del partido y el Estado, sin que eso significase ninguna catástrofe, a pesar de las adversas circunstancias para el ideario, después del derrumbe del experimento soviético. Por el contrario, la experiencia cubana de construir una sociedad socialista ha continuado su marcha y perfeccionamiento. La obra política de Fidel como de todos los grandes hombres de la historia debe ser objeto de estudio.  No para endiosarlo, sino para aprender de sus aciertos y errores, porque como todo ser humano también fue falible. Ahora bien, retomando a José Martí, el sol también tiene manchas: los desagradecidos solo miran las machas, los agradecidos solo miramos la luz (aresprensa). 

-------- 

* Pablo Guadarrama es un intelectual cubano, docente e investigador, autor de numerosos libros y artículos sobre el llamado “pensamiento latinoamericano”. Graduado a nivel de doctorado en filosofía -en Alemania- reside en Colombia donde es catedrático en el ámbito universitario.  


Visitas acumuladas para esta nota: 00281



¡SÍGANOS Y COMENTE!







MARKETING Y FELICIDAD por Nestor Diaz Videla

2Checkout.com Inc. (Ohio, USA) is a payment facilitator for goods and services provided by www.aresprensa.com.


Todos los derechos reservados ARES 2003 - 2016                   
Volver al home