----

----







"CANOA", EL ÚLTIMO LIBRO DE BELISARIO / LA TERCERA OREJA / ACTUALIDAD

Publicado el 30 de diciembre de 2016 / 17.30 horas, en Bogotá D.C.

Aquello que se escucha aunque se diga en voz baja 

(El chisme no es la verdad, pero sus elementos implícitos pueden ayudar a reconstruirla)

Esta sección le debe su nombre a un famoso programa radial de misterio que se emitía en Chile por los años 60. Esa es única deuda que tenemos con la prestigiosa radiofonía chilena. Hecho el ajuste de cuentas, debe decirse que, aquí, el espacio está destinado a la picaresca que disuelve nuestra seria política editorial. El único misterio es el propio que encierra todo chisme.

 


  • Sonríe hoy, mañana podría faltarte un diente

CANOA”, EL ÚLTIMO LIBRO DE BELISARIO

Hay quienes estiman y una parte de su entorno lo señala así, que el libro “Canoa” será el último en ver la luz, como escrito extenso del expresidente colombiano Belisario Betancur. La edición se presentará en las primeras semanas del año 2017 y su producción, así como la presentación, estarán a cargo de la universidad Sergio Arboleda, en Bogotá.  La obra expresa una parte de las pasiones de este hombre de letras que ejerció la política y llegó a la más alta magistratura del estado andino. Esa otra pasión es el estudio de la lengua castellana, su evolución y sus curiosidades. Belisario Betancur es considerado el último estadista colombiano que llegó al más alto escalón de las aspiraciones públicas con los libros debajo del brazo y la afición por su lengua materna, cuyos meandros ha recorrido con rigor en buena parte de su extensa vida. Este abogado que carga a sus espaldas una larga experiencia en las decisiones de la compleja historia del país, sobre todo en el último tramo del siglo XX, pisa ya los 94 años de edad y está retirado de los asuntos políticos directos, pero no deja de preocuparse por los destinos de su país y el cultivo de las letras. Eso significa, ni más ni menos, que un retiro relativo y de labios para afuera.

Ese permanecer a la vera del camino en los asuntos del Estado no ha evitado pronunciarse sobre el proceso de negociación recién concluido por parte del gobierno de Juan Manuel Santos y del grupo armado Farc. En efecto, Betancur apoyó de manera irrestricta las posiciones del actual mandatario colombiano durante diferentes momentos de la prolongada negociación y fue una suerte de soporte moral en momentos difíciles de las conversaciones, además de un respiro para Santos frente a las acervas críticas que sufrió su mandato, estilo de gobierno y concesiones a los impugnadores ilegales de la sociedad y del estado de derecho. La autoridad de Betancur en este plano es innegable: él encabezó al inicio de su mandato, en 1982, una fallida negociación con la organización al margen de la ley que ahora deja las armas y comprometió buena parte de su agitada gestión de gobierno intentando aproximaciones con otros grupos armados, entre ellos el M-19, que respondió a la mano tendida con la violenta toma del Palacio de Justicia, en 1985.

Esa acción terminó en una conocida masacre y las cicatrices que dejó en el plano de las consecuencias jurídicas y de otras responsabilidades, que aún no cierran. La organización subversiva responsable de ese hecho ominoso se allanó años después al llamado de pacificación y desarme, luego de que sus fuerzas quedasen diezmadas por la acción del Estado. Esa opción que inició Betancur terminó con una reforma constitucional -en 1991- y el acceso al juego político institucional de una buena parte de la vieja dirigencia del M-19, la que no había caído en los enfrentamientos sucesivos, durante y después de lo que se llamó “el holocausto” del Palacio de Justicia. El empeño señero de Betancur fue el que siguieron las distintas administraciones posteriores para buscar acuerdos, tanto con los grupos subversivos como con otros factores de violencia que por generaciones afectaron la seguridad de los colombianos. El retiro de las Farc, ahora, como factor de confrontación en Colombia no acaba con las penurias del país en ese sentido, pero es un nuevo paso fuerte en la dirección que se inició con vehemencia en el gobierno Betancur.   

El nuevo libro de este colombiano ilustre se introduce en el complejo universo de las tradiciones articuladas alrededor del uso de la lengua castellana y de la manera como en los encuentros multiculturales que derivan de la construcción del imperio español, apareció la palabra indígena canoa como la primera incorporada al léxico del habla cervantina. Ese detalle es una pincelada que sirve para ilustrar la dimensión universal vigente del castellano. La sonora palabra caribeña, que representa a la pequeña embarcación tripulada por los nativos que se encontraron con Colón, los tripulantes de sus naves y los que llegaron después en plan de conquista, cruzó el mundo a bordo de los galeones y “naos” para incrustarse allende los mares y llegar incluso hasta Filipinas, pues allí el vocablo define aún a los diminutos barcos de los pescadores locales. Eso ocurre hoy, por ejemplo, en la sureña Zamboanga -llamada la ciudad “latina” del Asia- donde los artesanos y jornaleros que salen cada madrugada a la faena del entorno marítimo, llaman canoa o “vinta” a las embarcaciones que les sirven para su labor de diaria rutina.

BELISARIO BETANCUR CUARTAS
Tres tiempos, una saga 

Los hablantes de filipinos de Zamboanga utilizan en la actualidad cotidiana una lengua local llamada “chavacano”, que es un dialecto derivado del español y mezclado con vocablos y estructura gramatical malaya. El español formal se habló en el archipiélago hasta los inicios del siglo XX y permaneció marginado hasta mediados de los 40. Por su parte, los zamboangueños dicen que en realidad el español es un “chavacano complejo”. Esa curiosa reseña del camino que tomó la palabra de los pueblos originales se consigna en la presentación que se hará del libro de Betancur en la ceremonia correspondiente. El autor ya está informado de los contenidos de ese texto oral e introductorio que tendrá la presentación de su obra, en la sede de la entidad académica que hará público el lanzamiento. Debe señalarse que el trabajo de Betancur como elaborador de textos es largo: al menos doce obras en libro y en circulación, sin incluir a “Canoa”, que abarcan los temas más diversos de visión como hombre de letras y de intervención en la función pública.  En lo que hace a lo literario en sentido estricto, se encuentran al menos dos relacionados con la poesía: “Poemas”, publicado en 1996, y “Poemas del caminante”, que apareció en 2003. Betancur ha esquivado de manera firme las referencias directas a su vida como hombre de Estado, después de su paso por la primera magistratura de su país de cuna, luego de dejar la presidencia en 1986.

Ese mutismo está vinculado con dos circunstancias trágicas que debió afrontar durante su mandato: la desaparición de la localidad de Armero, devorada por la erupción y creciente aluvional de un volcán, y el ya mencionado “holocausto” del Palacio de Justicia, ambas acaecidas con una semana de diferencia entre sí, en noviembre de 1985. La primera se llevó la vida de 25 mil habitantes de la villa de “tierra caliente” y la segunda arrastró a la muerte en la toma subversiva y retoma militar, a casi un centenar de personas, entre ellas la casi totalidad de la Corte Suprema de Justicia de entonces.  Al respecto, Betancur ha señalado que espera el veredicto de la historia y su propia visión sobre esos acontecimientos la delega a la posteridad. Sus apariciones en estas más de tres décadas posteriores a esos hechos, han estado subrayadas por su incursión en el campo cultural. En febrero de 2017, tiempo de aparición de su nuevo libro, dará otro paso hacia su propio centenario, pero también hay quienes creen que, dada la vitalidad que muestra, esta no sea en verdad su última aparición pública y que “Canoa tampoco sea su última obra en alumbrar (aresprensa).  


Visitas acumuladas para esta nota: 00158



¡SÍGANOS Y COMENTE!







MARKETING Y FELICIDAD por Nestor Diaz Videla

2Checkout.com Inc. (Ohio, USA) is a payment facilitator for goods and services provided by www.aresprensa.com.


Todos los derechos reservados ARES 2003 - 2016                   
Volver al home